Se despejó la incertidumbre en Núñez: el parte médico
oficial indicó que Andrés D'Alessandro sufrió una lesión muscular mínima en el
bíceps femoral derecho, en el partido con Godoy Cruz. De esta forma, el volante
de River no está descartado para el superclásico del 6 de marzo. De todas maneras
será cuidado con algodones y llegaría con lo justo al enfrentamiento con Boca,
en medio de una agenda muy cargada para el Millonario.
D'Alessandro se sometió esta tarde a estudios en la clínica
Rossi para determinar el grado de la lesión en el isquiotibial derecho. Pero si
se hubiese tratado de un desgarro, se habría perdido una mayor cantidad de
compromisos trascendentes. La grilla de River marca los siguientes encuentros:
Rosario Central (el domingo), Trujillanos (el jueves), Independiente (el lunes 29
de febrero), Boca (el 6 de marzo) y San Pablo (el 10 de marzo).
Todo el Monumental lo sintió como un golpe del que River no
pudo salir. Andrés D'Alessandro sintió el pinchazo cuando iban 33 minutos del
segundo tiempo. Llevaba sólo 16 en la cancha, tiempo en el que había despertado
la ilusión, había encendido la llama y no parecía imposible que los millonarios
consiguieran un triunfo ante Godoy Cruz pese a jugar con un hombre menos.
Pero la lesión de D'Alessandro resultó un cimbronazo. River
ya no tenía cambios y el enganche quedó flotando en la cancha, ocupando un
espacio. Nueve hombres sanos contra once no pudieron y los mendocinos
terminaron llevándose el partido con el golazo de Carabajal, a ocho del final.
"Con la lesión de Andrés se nos complicó y sufrimos más
de la cuenta por tener dos jugadores menos en el campo. Se va a realizar
estudios. Él sintió una lesión muscular, esperemos que sea lo menos grave
posible", dijo Gallardo
El minuto de la lesión de D'Alessandro se vivió con pesar.
Andrés se acercó el banco de River, lo vio el kinesiólogo jorge Bombicino y fue
el momento en que se produjo un diálogo con Gallardo mientras se jugaba el
partido. "Salí", le dijo el DT. "Me quedó", le contestó el
jugador. El Muñeco lo aceptó y le pidió que se fuera arriba. Durante los 12
minutos que permaneció en la cancha lesionado, poco pudo hacer.