Con 16 años hace estragos en el hockey sobre patines sanjuanino y desde Europa uno de los clubes más importantes ya lo está seduciendo. Facundo Brigde, hijo del campeón mundial Alfred, es la joyita de Estudiantil que captó la atención del Porto, quien hace días le abrió las puertas para entrenar y familiarizarse con el hockey del Viejo Continente, y hasta le ofreció quedarse a jugar en una de las principales ligas.
El pibe que se inició en Concepción pero jugó toda su vida en Estudiantil es uno de los tantos Brigde que la rompen en el hockey local y en la Selección Sub-20. Ahora viene de vivir una de sus mayores experiencias en lo deportivo, ya que visitó el Porto por dos semanas para entrenar y conocer a fondo cómo se vive la disciplina allí. Y aunque tuvo el ofrecimiento de radicarse, el joven quiere esperar para dar el gran zarpazo europeo. "Me fui el 23 de enero y recién llegué el lunes (8 de febrero). En principio me habían llamado para ir a jugar, pero yo no quiero saber nada con eso por ahora. Se lo hicimos saber a los directivos del club y quedamos en ir dos semanas a ver que onda. Ahora me quedo a jugar acá este año en San Juan y seguramente el año que viene iré. Después veré si estoy preparado para dar el salto”, contó.
Facundo disputó varios partidos "amistosos” con la camiseta del equipo portugués y tuvo la grata satisfacción de compartir cancha con Reinaldo García, sanjuanino de selección: "La verdad que entrenar tanto con él (Reinaldo) como con todos los otros chicos fue un placer. Él me aconsejó sobre lo que podía pasar en el futuro, charlamos mucho y estaba pendiente de lo que pasaba. No lo conocía, solamente lo había visto entrenar en Barcelona y me había sacado una foto con él, pero no más de eso”.
Brigde no es la primera vez que tiene una experiencia en el Viejo Continente, ya que antes hizo pruebas en el Barcelona junto a su compañero de equipo Danilo Rampilla. Sin embargo la experiencia en el Porto fue totalmente diferente, por demás alucinante, ya que además de compartir vestuario con García también lo hizo con otros cinco jugadores de la Selección de Portugal. "Son todos cracks. Desde el principio tuve como objetivo tratar de mirar y aprender de ellos. Me sorprendió el ritmo de juego, son una maquinita. Juegan a un hockey muy rápido”.
Sobre el viaje expresó que quedó boquiabierto no sólo por lo deportivo sino también por cómo viven los portugueses el deporte que es cuna en la Provincia. "En los partidos la gente está sentada y los disfruta con pasión pero también con respeto hacia todo. Tienen una educación admirable”, señaló. La ciudad también le gustó bastante: "es muy lindo todo, tienen muchas cosas que atraen”.
Aunque el hockey, la gente y el lugar lo sedujeron bastante, el hockista prefiere esperar un año más para recién instalarse en Europa y hacer de las suyas con los patines. La familia y los amigos tienen mucho que ver en su decisión de decirle no al Porto este año, ya que dijo ser una persona muy apegada a ellos. "Mi mamá y toda mi familia me apoya en lo que yo decida, la decisión pasa por mí y tengo el respaldo de ellos para lo que sea. Pero quiero dar el gran salto cuando este preparado e ir paso a paso, todavía soy chico y me quedan muchas cosas por vivir acá”, señaló.
La mejor compañía
Facu viajó al Porto acompañado de su papá Alfred y contó que lo vivió de manera especial: "Hacer el viaje con mi papá fue un plus por el hecho de que allá no estuve solo, tenía con quien conversar y además obviamente que me aconsejaba por su experiencia”.