Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITE
Por Carla Acosta
Que Mauro (30) es el más desordenado en una concentración y el más romántico con la novia. Que Maxi (33), porque es europeo, es el más coqueto. Y Adrián (27), el más chico, es el intelectual, el correctito de la familia. Mientras Roberto (35), el más grande de los Richeze, última detalles de su casamiento con una sanjuanina, el resto de los hermanos se prende a una nota con Tiempo de San Juan en la que cuentan toda la intimidad del clan.
Un cortado, en un conocido café de Capital, es el puntapié de una charla que trae secretos y anécdotas. Mauro, instalado recientemente en San Juan para correr en la Agrupación Virgen de Fátima junto a su hermano Adrián, es el más charlatán de los tres. "Es la primera vez que vamos a correr juntos en esta provincia, pero antes estuvimos juntos en un equipo japonés. Todavía no hubo asado de bienvenida, lo estoy esperando”, dice entre risas.

Los hermanos –salvo Roberto que colgó la bici hace un año- aprovechan el día soleado para pedalear por las rutas sanjuaninas, palpitando así la Vuelta a San Juan 2017 en la que compartirán pelotón, ya que vestirán diferentes camisetas. Es que mientras los más chicos correrán con los piqueteros, Maxi lo hará con el Etixx-Quick Step, uno de los equipos internacionales que distinguirá a la nueva Vuelta.
"La verdad es que San Juan tiene un público apasionado. Corrés el fin de semana y ya el lunes la gente te conoce. Acá le pasan mucha importancia al ciclismo, cosa que en pocas partes del mundo sucede”, dice Mauro, quien agrega que su equipo viene a ganar la Vuelta y le mete presión a sus pares.
Aunque por obligaciones del deporte son pocas las veces que coinciden en un mismo lugar, cuando se juntan son pura dinamita. "En la Selección estuvimos los cuatro y después hemos corrido carreras, pero por separado. No somos de hacer apuestas, pero nunca falta una broma diciendo ´viste, te pasé´, pero nada más. ¿Mis viejos para quiénes hinchan? Para los tres, no tienen camisetas (risas)”, cuenta Mauro.
La pasión de los Richeze por la bici viene del papá, don Omar, quien supo ser ciclista. Y aunque en una oportunidad coquetearon con el fútbol, admiten que la gambeta y los goles no eran lo suyo. "Jugué en un club de Bella Vista hasta los 12 años. Jugaba de nueve y metía goles, aunque mis hermanos decían que era de pura suerte. Pero después me tiraba más la bici, era de sangre”, expresa Maxi; mientras que Adrián agrega "éramos de madera”.

Los muchachos son todos hinchas de Boca, pero reconocen ser simpatizantes más que fanáticos. "Mi viejo es muy fanático, nosotros somos más tranqui. Si pierde o gana no nos cambia la vida”, acota Mauro.
Si bien, en el fútbol tiran para una misma camiseta, en el ciclismo es todo lo contrario. Sin embargo, no dejan de soñar en volver a correr juntos y qué mejor que en Argentina. "Me gustaría volver, correr una temporada con ellos. Sería algo lindo”, expresa Maxi.
¿Quién es más...?
Se muestran súper compinches, pero a la hora de hablar de intimidades no tienen pelos en la lengua. Por ejemplo, Adrián cuenta que su hermano Mauro es el más desordenado en una concentración. "Deja la ropa y el casco tirado en cualquier lado. El otro día se olvidó las cosas en una estación de servicio. Es un desastre, se olvida de todo", apunta el más chico.
Mauro tiene también el mote de ser el más romántico con la novia. "Sí, puede ser, pero porque regalo desayunos, cosas así", dice tímido.
El tercero, Maximiliano, no se salva del ping pong y es señalado como el más coqueto. "Él es europeo, es el que se corta el pelo y usa cremas", dicen sus hermanos.
Adrián, que es el más chico de los cuatro hermanos, es indicado como el intelectual y mamero. "Él terminó la escuela y sabe de idiomas (risas). Y por otro lado sí, siempre fue el pegote de mamá (Mabel), el que se quedaba más tiempo con ella", cuenta el resto.



video