Las lesiones parecen perseguir a San Martín, que en la previa al partido con Temperley sumó un total de 10 bajas. A pesar de que el resultado ante el Gasolero fue el mejor (victoria por 1 a 0) y que hoy son varios los jugadores recuperados, la seguidilla de lesiones preocupó a todo Concepción. Su preparador físico, Jorge López, defendió el trabajo del cuerpo técnico aunque señaló responsabilidad en dos de las lesiones.
"A raíz de los accidentes que tuvimos trabajamos con precaución, tratando de no generar un clima de tensión. Las lesiones fueron accidéntales y tratamos de prever eso. Por ejemplo, a la hora de hacer fútbol tratamos de hacer fútbol con los chicos de inferiores para que no haya roce, hasta que pase este el temor. Creemos que es una seguidilla de lesiones desafortunadas, porque otras expiaciones no le encontramos”, comentó.
Todo comenzó con aquella lesión de Carlos Bueno en el partido ante Boca, en donde se fracturó la tibia y peroné, y podría volver a jugar en aproximadamente cinco meses. Después se sumaron Gelabert (desgarro fascia plantar), Milano (operación hernia de ingle), Silva (rotura de ligamentos), López (fractura órbita ocular y malar), Jones (fractura de peroné), Covea (desgarro), Carniello (tendinitis), Pinedo Zabala (desgarro) y Eric Aparicio (desgarro). López dijo que, excepto la lesión de Covea y Aparicio, el resto fueron accidentales: "De todas las lesiones que tuvimos hay dos en particular que las podríamos haber prevenido (Covea y Aparicio), que fueron lesiones musculares. Digo eso porque cuando hay una molestia entra en juego el jugador, quien nos explica la molestia, yo con el tema de la carga y también el cuerpo médico. Y hay situaciones en donde decidimos seguir y otras que no. Lo que pasó con Aparicio es que el lunes después de enfrentar a Tigre sintió una molestia, pero decidimos seguir y el martes se lesiona. Lo de Covea fue parecido. Lo de Pinedo y Gelabert no fue así, ya que no hubo aviso.
Después de las lesiones óseas no fueron de contacto, excepto la de Bueno”.
El Prof. indicó que si bien, se podrían haber evitado dos lesiones, tiene la confianza del técnico y jugadores para trabajar con tranquilidad, y no le preocupa lo que se pueda decir respecto a su oficio. "Dudas no hay en el trabajo, las lesiones fueron accidentales. La metodología de Carlos es muy compatible con la que yo uso. Yo no hago algo que no quiera ni lo hago obligado. Lo otro es que también tengo la confianza de hablarlo con los jugadores. Ellos tienen en su camarín todos los datos de los controles que se hacen, como los tiene el entrenador y los dirigentes”, destacó.
Ahora contó que se recuperaron cuatro jugadores y hay seis que continúan en recuperación: "tenemos precaución y mucha tranquilidad. Tenemos un promedio de edad alto y me sorprendió el esfuerzo que hacen para recuperarse”.