Sobre el frente de su casa en Caucete posan "Lagunerito” y "Tenebrosa”, dos areneros que han sido parte fundamental en la aventura sobre ruedas. En el interior de la vivienda las copas, las fotografías de carreras y hasta su pequeño llavero personal con pistón y turbo delatan su fanatismo y el de sus familiares por los autos. Se trata de Yael Maya, de 21 años, hoy única piloto mujer del Safari Tras las Sierras y una de las chicas bravas de las competencias de rally local.
De chiquita creció admirando la velocidad y la mecánica. En cumpleaños o fechas especiales le entusiasmaba más un autito de juguete que una muñeca flaca. Pero sus inicios arriba de un vehículo fue hace seis años atrás, cuando su papá se animó a ser copiloto de un amigo suyo y ella, aventurera y fana de la adrenalina, le dijo "¿y si armamos un auto y corremos nosotros". Fue así que padre e hija se iniciaron en el ambiente automovilístico subidos a "Lagunerito”, de color verde. "Siempre me gustaron los autos. Cuando decidimos correr con mi papá compramos un arenero y lo armamos de cero. Si hubiesen visto cómo estaba, tenía sólo la jaula", comentó Yely, como la llaman todos.
Hace más de un año pasó del asiento acompañante al principal, cuando se armó su propio vehículo y se lanzó como piloto en una carrera nocturna en Ullum, en donde ganó y humilló al resto de compañeros varones. Al tiempo participó en una fecha de ASAT (Asociación de Automóviles de Travesía), en donde quedó segunda y según ella hizo "abandonar a otro piloto". "Cuando corrí en ASAT llegué con un auto estándar y el resto tenían terribles autos. Algunos me felicitaron por el puesto y otros me quisieron denunciar (risas). Un piloto no quiso correr más porque le gané", contó la morocha.
Este año tendrá su debut al mando del volante en el Safari de Valle Fértil, ya que en los últimos cinco años estuvo como copiloto de su padre. En ésta edición podrá coronarse campeona del campeonato de APIVA (Asociación de Pilotos Vallistos) si logra una buena posición: "Prefiero siempre ser piloto, no se explica lo que se siente (risas). Ahora puedo ser campeona y sería mi primer título con Tenebrosa".
Yael es la única fierrera de los cuatro hijos de Lucas y Ramona. Vive por y para los autos, de hecho hasta comentó que hay veces que resigna salidas o ropa para comprar repuestos para "Tenebrosa". "El auto es como mi hijo, a quien le pongo todas las pilas. Para mí es una persona y si tengo que dejar de comprarme ropa para meterle plata lo hago".
TEXTUAL
"Tengo más amigos hombres que mujeres y todos me apoyan".
"Mi mamá le tiene terror a la velocidad y al principio no quería saber nada con que fuera piloto".
DATO
Fiel a su fanatismo por el mundo motor, la joven Maya es estudiante de mecánica del automotor en Don Bosco.