"La medalla no es todo. Me siento orgulloso y honrado de haberla ganado, pero me dije, ¿por qué no hacer posible una noche inolvidable a este niño?", señaló el jugador, que fue a buscar al pequeño y le ofreció su medalla, tal indica el Universo.
Nueva Zelanda derrotó por 34 a 17 a Australia y de esta manera los All Blacks alzaron por tercera vez en la historia este trofeo y se convierten en los máximos vencedores.
"Estoy contento que la tenga porque sé que la va a apreciar de verdad y cuando sea más viejo, podrá contar la historia a sus hijos. Además es probablemente hacer esto y será mejor que tenerla colgada en una pared", concluyó Williams.
Fuente: Minuto uno