La figura del equipo y goleador de la final fue Diego Simonet, uno de los centrales más influyentes del ámbito europeo a nivel clubes. Además, uno de los hermanos Simonet (Sebastián es el mayor y Pablo, el menor), junto a Federico Pizarro, fue elegidos dentro del equipo ideal del torneo.
Con esta edición, se da un caso curioso: Argentina fue campeón en 2000, 2002, 2004, 2010, 2012 y, ahora, en 2014. Son seis títulos y siempre llegó al tricampeonato.
Además, fue la final más abultada que ganan Los Gladiadores en un Panamericano. De hecho, nunca había ganado por más de tres goles en la definición.
Para Eduardo Gallardo, entrenador del equipo: "Diego es un fuera de serie. En un par de años va a ser uno de los tres mejores jugadores del mundo", sostuvo ni bien terminó el partido en declaraciones a Handball de Primera.
Por otro lado, sostuvo: "En 2015, 2016 llegará el mayor nivel madurativo del grupo. Será lo mejor de Argentina", comentó en referencia al Mundial a disputarse en enero, a los Juegos Panamericanos y a los Juegos Olímpicos Río 2016.
El torneo, además, fue clasificatorio a Qatar 2015, plaza que Argentina aseguró al vencer al local en semifinales por 30-16. Allí, Argentina buscará perfeccionar lo hecho en 2011 donde terminó en el undécimo lugar, su mejor actuación histórica.