Es el cruce de octavos de final más esperado de la Liga de Campeones. Pero en el primer tiempo lucharon más de los que ofrecieron. En Manchester, el City y el Barcelona igualaban sin goles en un período que tuvo ocasiones de gol para los dos hasta que Lionel Messi rompió el cero con un penal. Mientras tantos, en Alemania, el PSG no se guarda nada y golea 3 a 0 al Bayer Leverkusen.
El equipo de Gerardo Martino, que tiene a Javier Mascherano y Lionel Messi como titulares, tuvo mayor dominio del juego, sin embargo los de Manuel Pellegrini (con Pablo Zabeleta y Martín Demichelis en el once) fueron más punzantes y así, después de una buena triangulación entre Dani Alves, Messi y Alexis Sánchez que terminó en el córner a los 3 minutos, consiguió su primera jugada peligrosa, a los 18, mediante un ataque de Alvaro Negredo, que definió cruzado cuando casi se quedaba sin ángulo.
El City, con su fama goleadora amenazando al Barcelona, buscó el gol por intermedio de la pelota parada. Y a los 24 minutos casi llega al gol después de una mala salida de Víctor Valdés, quien, sin embargo, se recupera para tomar la pelota tras un rebote, justo antes de que un jugador local lograra empujarla adentro del arco.
Los últimos minutos del primer tiempo tuvieron al equipo del Tata al dominio: Messi intentó con un derechazo desviado y con un tiro libre, a los 30 y 33 minutos, pero ninguno de sus intentos dio resultado.
Fue entonces en el segundo tiempo cuando el cero se quebró. A los siete minutos, Messi recibió la pelota y cuando ingresaba al área por la medialuna, Martín Demichelis utilizó la última medida que le quedaba para no dejarlo patear: cometerle foul. Pero, por último recurso, el defensor argentino vio la roja y La Pulga pudo tomarse revancha desde un penal que ejecutó al medio para poner al Barcelona arriba y volver a marcar en Inglaterra, donde acumula apenas dos goles en diez partidos.
Mientras tanto, en Alemania, el PSG era pura efectividad ante el Leverkusen. A los 3 minutos apenas se puso en ventaja por intermedio del gol de Blaise Matuidi, quien luego sería el asistidor del sueco Zlatan Ibrahimovic en el tercer gol, luego de que el delantero también convirtiera el segundo a través de un penal.