Un gol en 13 partidos. El 21 de abril ante All Boys en La Plata. Y de Gimnasia, por la ventana, como la última incorporación, al Racing de Diego Cocca, con quien comparte el representante: Christian Bragarnik. A Gustavo Bou siempre le costó todo un poco más. Llegó hasta octavo en la secundaria después de repetir dos veces en el instituto de River y dejó el fútbol tres meses por la muerte de su madre, que le dejó un mensaje: "Hijo, escuchame, yo no quiero que vos dejes el fútbol. Quiero que vos sigas. Desde donde esté, el día que me vaya, siempre te voy a apoyar y quiero que triunfes en el fútbol.” Bou tampoco tuvo lugar en River, el club al que llegó desde la entrerriana Concordia, desde las calles de tierra del barrio Nebel. Entre 2008 y 2012, jugó 33 partidos.
Pero ahora, Racing está a punto de comprarle el pase y contratarlo hasta 2018 porque, en parte, se encuentra a un partido de volver a salir campeón después de 13 años gracias a él. A sus goles y sus tres asistencias. Y por eso le piden perdón. A los 24 años, pocas cosas lo perturban en la vida y trata de mesurar la ansiedad por jugar el partido ante Godoy Cruz, el domingo 14 de diciembre en el Cilindro, y por la espera de un hijo. Después de jugar a préstamo en Olimpo, Liga Deportiva Universitaria de Quito y Gimnasia, Bou, la Pantera, es una revelación en el fútbol argentino.
–En 2008, cuando debutaste en River con Diego Simeone como entrenador, lo hiciste de mediocampista por la derecha, y ahora jugaste 13 partidos en Racing y metiste diez goles. ¿Qué pasó?
–Es cierto: cuando me tocó debutar lo hice medio como volante, tirando a delantero. Pero sí, jugaba más de ocho, como decís, pero siempre me gustó jugar más de delantero que de volante, porque tengo el gol en la cabeza. Pasa que me probaban más de volante por el tema de mis zancadas, pero siempre tengo el arco en la mira y siempre digo lo mismo: si a veces no me toca convertir, y me toca dar un pase-gol, me voy contento.
–Te comparaban con Luis González por el look.
–Sí, cuando debuté, al principio. Creo que el programa TVR, que hacía la canción de los parecidos, me sacó. Me acuerdo patente, porque ese día justo lo estaba viendo, justo lo enganché. Hicieron la canción y me tocó con Lucho.
–¿Cómo vivís la previa al partido que puede ser el del título?
–Trato de tomarlo con mucha tranquilidad, sabiendo muy bien que nos falta un pasito más para lograr un gran sueño que tenemos tanto los jugadores como el cuerpo técnico, los dirigentes y la gente que siempre nos acompañó.
–¿Lo tomás como una revancha?
–No. Siempre digo lo mismo: no es una revancha. Quizá sí me molestó y me puso triste que se juzgó mi forma de jugar antes de tiempo, antes de verme jugar, pero ya está, nada. Traté de tranquilizarme, de no darle mucha importancia a lo que se hablaba, y de enfocarme más que nada en el trabajo para cuando me tocara jugar dejar lo mejor de mí.
–Hay algo cierto: rendiste más en Olimpo que en Gimnasia La Plata.
–Sí, obviamente. La primera vez que me voy a préstamo me voy a Olimpo, y ahí empiezo a jugar arriba. Por suerte pude conseguir la regularidad que en River no conseguí y pude aprovecharla. Salió de la mejor manera porque conseguimos el ascenso y me eligieron como mejor jugador de la B Nacional; y sabiendo que es un torneo muy duro, lo disfruté mucho.
–¿Qué te unía a Racing antes de llegar al club?
–Siempre lo he mirado. Sé muy bien que Racing tiene una gente muy ansiosa por pelear allá arriba porque hace rato no se le venía dando. Pero trato de tomarlo con tranquilidad y además disfrutar el momento ya pensando en el gran partido que vamos a tener con Godoy Cruz.
–¿Qué te sorprendió del hincha?
–Me ha pasado que por ahí me han llegado mensajes de notas de voz al celular en donde un chico se presentaba y me decía que me agradecía por todo lo que había hecho por Racing y que iba a llevar mi imagen en su pecho, que se iba tatuar mi nombre, y todas esas cosas. Era una persona que no conocía y se vio reflejada en mí. Me dijo que me lo quería decir y obviamente me genera alegría porque estas cosas no te pasan todos los días.
–¿Qué delanteros te gustan?
–Siempre digo que no tengo referentes. Mi ídolo, de chiquito, era el Conejito Saviola, porque incluso lo veía antes de llegar a River. Tuve la suerte de educarme en River y tener compañeros de gran jerarquía. Y hoy en día he llegado a Racing con esa expectativa de conocer a grandes jugadores como Diego Milito, Sebastián Saja y Gabriel Hauche, que son los más grandes del plantel y son muy buena gente. Por eso disfruto adentro y afuera de la cancha.
–Ahora dijeron que tenías características de Sergio Agüero, como el freno y el enganche corto.
–Después del gol que le hice a Vélez por ahí me dijeron algo así como "el nuevo Kun Agüero”. Pero dije que no, que nada que ver, que trato de hacer lo que me sale durante el partido, lo que me convence durante el partido y que es además lo mejor para el equipo.
–¿Y después de que termine el torneo?
–No sé. Nada. Ahora todos estamos esperando lo mejor para Racing y poder festejar el gran sueño.