Se llama “Clandestino, cómplice del viento” y es la primera y única guardería integrada por pibes de Rodeo. Allí dan clases de windsurf y hasta alquilan todo el equipamiento. Un emprendimiento local y con mucho futuro.
Hace un año que las playas del dique Cuesta del Viento tienen también su huella local. Es que además de las famosas guarderías como Fincas del Lago, Lamaral y Puerto de Palos, entre otras, también está “Todo viento”, un emprendimiento de jóvenes oriundos de Rodeo. En el lugar, ambientado al estilo surfero, se pueden tomar clases de windsurf y kitesurf, y también alquilar el equipamiento necesario para poder practicar el deporte.
Matías Aguilera, Emiliano Martínez, Alejandro Montaña y Martín Saquilan, son los cuatro pibes que se animaron a poner un sello iglesiano a las temporadas en Cuesta. Si bien Lamaral es otro emprendimiento local, la mayoría de las guarderías que costean al dique son manejadas por gente de afuera de la provincia, como Puerto de Palos, en donde el cordobés Felipe Lamanuzzi es su mayor exponente.
“Hace un año pensamos en crear un espacio propio para quienes habitan en Iglesia. Nos pusimos las pilas con el local y por suerte la gente se re copó. Al principio éramos cuatro, hoy somos más de diez”, comentó Emiliano, uno de los cabecillas del grupo.
Según comentaron los chicos, los inicios fueron complicados, sobre todo a la hora de adquirir equipamiento para la guardería. Un equipo completo cuesta alrededor de $20.000 y a ellos, dos albañiles y los otros dos chef y ayudante de cocina, no les fue fácil empezar. Sin embargo, el esfuerzo y la perseverancia ganaron y ya dieron sus primeros pasos dando clases a los habitantes del pueblo y también a extranjeros. “No tenemos los mejores equipamientos pero estamos creciendo. Queremos lograr algo grande. Siempre pensamos y trabajamos para la gente de Rodeo”, destacó Martínez.