Cualquier equipo que tiene la oportunidad de lograr un triunfo para llegar a la punta tiene una incentivación extra. Eso había pasado con Estudiantes, que tras la derrota de Newell's, era uno de los varios equipos que podía adueñarse de la cima. Desde la intención, se notó que lo quería, pero finalmente el empate 1-1 con Belgrano lo dejó con las ganas.
El primer tiempo fue claramente dominado por el local. La ventaja llegó cerca del final pero podría haber llegado antes por dos remates de Guido Carrillo, un remate lejano de Verón o un zurdazo de Desábato al capturar una pelota suelta en el área. Pero fue el goleador el que se encontró con la bocha cerca del punto penal tras un remate de Jara y no perdonó para el 1-0. La última antes del descanso fue para el Pirata, con una palomita que Gerómino Rulli le tapó a Lucas Pittinari.