Mientras Milan y Sassuolo, quien a partir de esta temporada participará en el Calcio, jugaban un amistoso en la pretemporada, el volante Kevin Constant se fue de la cancha en pleno partido por insultos racistas que cayeron desde la tribuna visitante.
El volante se acercó al costado del campo de juego para sacar un lateral, pero al escuchar a los hinchas les tiró un pelotazo y cruzó el campo de juego para irse al vestuario. Sus compañeros, incluso del otro equipo, se acercaron a hablarle pero prefirió no seguir.
Constant, de Guinea, "no debería haber tomado la decisión por si mismo", dijo el club italiano. "Esta no fue una decisión que debería haber tomado sobre sí mismo para que a pesar de su más que razones comprensibles y la ira que debe haber sentido, AC Milan quiere recordar a todos que las únicas personas responsables de intervenir contra cualquier manifestación que ofenden al ser humano dignidad, que incluye la discriminación racial, son el árbitro encargado de dirigir el partido y el jefe de la seguridad pública", esciribó el club en un comunicado.