La calle es su lugar. Allí, patina. Cada plaza, cada banco y cada escalinata son propicios para poner en práctica los trucos que vio en videos de skaters profesionales. Su dedicación para con un deporte tan poco reconocido sólo depende de él y de sus ganas. Sin embargo, ello no lo frena, se preocupa y se esfuerza por ser cada día mejor.
Es que Ignacio Mogrovejo hace unos cinco años recibió una patineta de regalo y jamás se despegó de ella. Su papá Alfredo, amante de los deportes extremos sobre ruedas, fue el principal motivador para que su hijo se iniciara en una práctica que, hasta ese entonces, desconocía. “Un día pasó por la plaza (Laprida) y vio a unos chicos haciendo skateboarding. Entonces se paró y habló con ellos. Al fin de semana siguiente, me llevó y, desde aquel momento, no me bajé más de la patineta”, cuenta Nachito.
Especializado en la modalidad manual, estilo que combina piruetas de piso con obstáculos, el joven que recibe el apoyo de la tienda Vertical asegura que es muy complicado llevar a cabo, de manera profesional, la disciplina. “Muchos no lo consideran un deporte. Y acá recién está naciendo. A diferencia de Mendoza y Buenos Aires, aquí no hay una asociación que organice el deporte a nivel dirigencial”, explica el muchacho que viste de manera casual cuando se sube a una tabla, aunque ello no le impida hacer sus trucos.
Además de no contar con el respaldo de una asociación, Ignacio relata que también suelen tener inconvenientes con la policía. Se ríe y recuerda: “Pateamos por toda la ciudad en busca de un lugar que represente un desafío, como lo son las escaleras de los edificios, de las iglesias. El problema es que siempre nos corren y nos quieren llevar presos”. Sin querer lidiar conflictivamente con la ley, el que vuela con la patineta dice conformarse con una plaza.
Ganador dos veces consecutivas de la única competencia de la provincia, el King Of Laprida -organizado por los skaters sanjuaninos-, el “genio” -como lo llaman cuando está en el aire con su tabla- confiesa que su meta está en el Red Bull Manny, reconocido torneo mundial. “El año pasado terminé entre los mejores ocho de la Argentina. De ser primero, habría ido a competir a la final en Nueva York. Este año quiero subir el nivel y llegar a los primeros lugares”, confiesa.
Quien subió cinco veces al podio, en campeonatos de rutinas con barandas y cajones en Mendoza, asegura que la práctica es fundamental porque es un deporte individual en el que todo depende de una sola persona. Además expone que, durante una competencia, el ejercicio es importante, pero también la suerte debe acompañar. “Como no existe la figura del entrenador, uno maneja los tiempos. Uno sale a patear por gusto. Y en competencia, uno espera que bajen las pruebas, es decir, que salgan. Ponerle la pila y el movimiento justo para que la pirueta salga bien”, comenta.
El deportista que pasó por el x fútbol, el tenis y el hockey ama lo que hace. Dice estar fascinado con la habilidad que el deporte extremo le brindó. “Es único. Hay un ambiente muy lindo, de amistad, cero rivalidad. Es sano”, afirma.
Ni ilusiones, ni deseos. Así, seguro con él mismo y con su destreza, el skater planea llegar lejos. “Ser el mejor no es un sueño; es una meta”.
Identifíquese
Nombre: Ignacio Mogrovejo
Fecha de Nacimiento: 24 de marzo de 1995
Apodo: Nacho
Colegio: Egresado de Escuela de Comercio
Hobby: Escuchar música
Ídolo: Chad Timtim
Categoría: Amateur
Modalidad: Manual