Parecía que este 2012, a 25 años de la última final perdida, se llevaba de un soplido las amarguras que supo cosechar en este torneo en sus tiempos mozos de arquero. Aquellas tres finales al hilo con el América de Cali, que se le escaparon en fila, una a una, contra Argentinos en 1985, contra River en 1986 y contra Peñarol en 1987, estaban a 90 minutos de quedar en el olvido. Pero no. No hay caso. Entre esa Copa y Falcioni hay algo personal, definitivamente.
domingo 5 de abril 2026





