De 17 campeonatos ganaron 15

Las reinas del Hockey

El femenino del CPC es uno de los equipos más importantes del país y desde hace unos cinco años es una máquina de ganar. Sin embargo, son pocos los que conocen su excelencia. Mujeres y triunfadoras, todo un gigante desconocido.
miércoles, 13 de junio de 2012 · 19:16
Por Luz Ochoa

Por sus venas corre sangre azul. Y no vaya a pensar usted lector, que es precisamente
porque visten la casaca de Concepción. No. Es algo que va más allá de lo que el ojo humano puede apreciar. Ellas tienen un don, tienen la estirpe de campeón. Un sinfín de títulos no dejan mentir. Coronadas en torneos Aperturas, Oficiales, Argentinos, Copas VTR, y la lista sigue. Nada las detiene. Es que ellas son Las Reinas del Hockey.

Compañeras de equipo, pero amigas de alma, muchas de las integrantes del conjunto azul se conocen desde chicas y comparten un amor eterno por el hockey. Él las unió, las vio crecer y, hoy, se reluce con ellas. Ninguna torre, ningún alfil. Al igual que la pieza más poderosa del ajedrez, estas reinas son casi invencibles y en el parquet, cual tablero, son letales.

En el 2011 alcanzaron su décimo quinto Torneo Argentino, en tan sólo diecisiete presentaciones. Algo que ningún equipo masculino logró alcanzar. Los números impresionan.
Desde 2006, las comandadas por Jorge Otiñano gritaron campeonas en quince oportunidades, alcanzando un promedio de tres títulos por temporada. Además de materia prima for export, durante varias temporadas, las 'Cpecianas' fueron la cantera y el cinco ideal de Las Águilas,
el seleccionado argentino.

Las vitrinas del club se llenan con sus galardones. Sin embargo, las tribunas están vacías. Es poco el apoyo dirigencial, escaso el interés de los medios y nulo el apoyo popular. Sus conquistas, las copas alzadas y los festejos parecieran no importarle a nadie o quizá, es de interés para unos pocos. A pesar de ello, estas gigantes persisten. Pero, ¿quiénes son realmente? ¿Quiénes se esconden detrás de su excelencia? Chicas, comunes y corrientes, estudian y trabajan. Sin dejar que el deporte las consuma, son responsables de llevar carreras universitarias adelante. Cada lunes, martes y miércoles, cuando la jornada ya ha finalizado para muchos, ellas se reúnen para entrenar. Y claro, nada se consigue sin esfuerzo. No importa si ese día tuvo clases agobiantes o varios libros por leer. Mientras ruedan los patines, la bocha se mueve y los palos se chocan, su mente descansa, se distiende y disfruta.
"Somos un grupo muy unido", destacan las jugadoras. "La unión es nuestra fortaleza", repiten
otras. Y así parece. La merienda antes de cada partido resulta ser la excusa perfecta para la reunión. Aunque sólo cinco, seis o siete vayan a salir a la cancha ese día, en la merienda
no falta ninguna. Así concentran. Hablan del juego, del rival, de sus familias, de sus novios, hablan de todo.

El vestuario es el sitio propio. Allí, se discuten los errores, se padecen las derrotas, pero también, se reconocen las virtudes y se festejan los triunfos. Es su espacio más íntimo, pero no el único. La lomoteca -ubicada en la esquina del club- suele ser el lugar elegido para el esparcimiento luego del entrenamiento. También lo son sus casas, los bares y boliches. Como lo es la última arenga antes de cada encuentro, las cenas y las salidas de los viernes son ya un ritual para este equipo.

Cuando se refieren a sus contrincantes, las miradas de complicidad se cruzan. ¿Habrá bronca? Rivalidad, seguro. Ninguna se anima a tirar la piedra y las risas son contagiosas. Con los otros equipos, las diferencias son claras. Estudiantil, UVT y Valenciano se nombran. "Se disfruta más cuando les ganamos o se sufre más cuando perdemos con ellos, porque tienen un buen nivel", responden. Airoso movimiento de la Reina. Con la humildad de los grandes, pero con la fiereza de los chicos, enfrentan cada reto como si fuera el último de sus vidas. Difícil es encontrar la motivación cuando se lo consigue todo. Sin embargo, ellas que son amas y señoras del hockey, hallan la manera de hacerlo. En sus familias -sus soportes más importantes-, en sus deseos de cambiar el rumbo de este deporte -que camina hacia el olvido-, en sus ganas de disfrutar y compartir. Allí, descubren la razón de ser.

Complicado no es llegar, sino mantenerse y ellas lo lograron y lo logran día a día. A base de compromiso, amistad y pasión, ostentan una corona pretendida. Los resultados acompañan y solidifican una generación dorada. Es por ello, que ocupan un trono por derecho propio.
Tal vez y sólo tal vez, los años y el recuerdo inmortalicen esta historia que Las Reinas aún escriben.

El gran DT
Jorge Otiñano es el entrenador del equipo femenino de Concepción, desde el 2006. Formador de jugadores en la institución azul, fue quien tomó las riendas de este conjunto y lustró la chapa de campeón. Con un título mundial con las chicas de la selección, este director técnico sabe lo que hace. "El Negro" es para sus conducidas un referente digno de respeto y admiración. "Es muy serio. Si nos tiene que retar o decir cosas no muy lindas, lo hace. Pero, él es así. También es respetuoso y nos comprende si tenemos que faltar a un entrenamiento por estudio", comentan sus jugadoras. 

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