"Ahora nadie tiene la culpa”, ironizó Hernán Lamberti, el capitán de Desamparados, en relación a las declaraciones de Salvá, quien aseguró que la barra en el club manifestó que ellos no habían "apretado" a la familia del jugador.
“Mi mujer estaba en el hotel esperándolo y se acercaron dos motos, la increparon y la siguieron hasta el semáforo, le dijeron muchas cosas, fue un momento difícil”, apuntó.
“Hoy se va mi familia, nos interesa la tranquilidad. El caso tomo repercusión nacional, mucha gente está con nosotros y nos apoya en esta situación”, concluyó.