B Nacional

River se quedó con los puntos y calienta la pelea por el título

Le ganó 1-0 en el Monumental con un gol de Trezeguet. El equipo de Almeyda quedó a un punto del equipo cordobés, cuando quedan ocho fechas para el final del torneo. El visitante terminó con un hombre menos por la polémica expulsión de Damiani.
sábado, 21 de abril de 2012 · 20:23

La final anticipada en el Monumental. Real Madrid superó a Barcelona y casi se aseguró la Liga; como en España, por Núñez se definía el primer ascenso de la B Nacional a Primera –salvando las distancias- en sentido figurado, ya que matemáticamente todavía puede pasar cualquier cosa. Sin embargo, a ocho fechas para el cierre, el único puntero, Instituto, visitaba a su escolta a cuatro puntos, River.

Pateó el tablero Matías Almeyda, y luego juntó una a una las piezas para volver a poner blanco sobre negro en los casilleros. David Trezeguet titular junto a Fernando Cavenaghi; y Alejandro Domínguez "volantenado" sin ser enganche ni delantero. El venezolano César González por izquierda y Carlos Sánchez como un falso cuatro, juntándose con la línea de volantes. River, en los primeros 45, redondeó una de sus mejores actuaciones en la segunda ronda del torneo. A pesar del planteo ofensivo (3-4-3) del Instituto de Darío Franco.

River contó con siete jugadas claras de gol en el primer tiempo. Dominó el balón y el campo. Desbordó por derecha y por izquierda. Sánchez sorprendió por derecha, el Maestrico aportó manejo por izquierda. El Chori condujo con criterio. Y Cavenaghi y Trezeguet se complementaron a la perfección. Faltó el gol.

Lo tuvo Trezeguet con un cabezazo que tapó el arquero Chiarini a los 12. Cavenaghi desvió un zurdazo a los 21. Cuatro más tarde, Cave y Treze se juntaron y el nueve se lo perdió en el área chica con un rodillazo que se fue por arriba. Enseguida, Cavenaghi habilita al francés que define mal de derecha (fácil para el arquero). A los 32, Chori Domínguez, de tiro libre, casi abre el marcador. Otra vez el ex Valencia, desde la puerta del área, sacó un remate violento pero al medio, a las manos del arquero. Y dos más tarde, centro desde la derecha, Chiarini da rebote, remata Cavenaghi y el arquero enmienda su error con una volada sobre su izquierda para desviar al tiro de esquina.

Fue clarito el dominio de River. Más allá de que Instituto tuvo sus opciones de contraataque. La más clara a los 33, con un toque de Gagliardi para Dybala que definió cruzado de derecha y complicó a Daniel Vega, que le ahogó el grito. No mereció más que un empate el equipo cordobés, a pesar de que Carlos Maglio debió cobrar un penal de Ponzio que sujetaba de la camiseta a Lagos, a los 16, tras un córner desde la derecha.

Se imponía el gol de River. Diez minutos tardó el equipo de Almeyda en explotar en un grito. Un remate al travesaño de César González anunciaba la apertura del marcador. Pero el gol llegó por un lateral sobre la izquierda que hizo rápido Cavenaghi, tiró una pared con el venezolano y remató al arco. Chiarini dio rebote, y ahí apareció Trezeguet para darle de volea, mordida, pero la pelota dibujó la parábola necesaria para vencer la estirada del arquero y del defensor Juan Sills que se tiró como un arquero y tampoco llegó. Desahogo para River, y con la ventaja empezaba otro partido.

Instituto nunca dio la sensación real de estar a la altura del partido. Impreciso, apurado, atolondrado; con la desventaja tuvo que romper los esquemas e ir a buscar el empate. Pero otra vez chocó con un fallo de Maglio equivocado. El árbitro expulsó a Raúl Damiani en un tiro de esquina para La Gloria por una supuesta agresión (¿codazo?) a César González que nunca existió.

Con uno menos, la pelota parada se convirtió en la única vía de Instituto para intentar llegar al empate. A los 29, Gagliardi tuvo el inmerecido empate con un cabezazo que Maidana despejó en la línea. Pero nada más. Después River recuperó la pelota, y aunque le faltó inteligencia para cerrar el partido, no sufrió en el último cuarto de hora. Lo tuvo Ramiro Funes Mori con un cabezazo que contuvo Chiarini. No hubo angustias para el local en los cinco minutos que adicionó el árbitro. El final llegó con un festejo cerrado. Con la seguridad (y la tranquilidad) de quedar a un punto del líder. Y por primera vez en el Monumental hubo sensación de ascenso. Fuente: clarin.com

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