Alta boda

Historias de amor en el deporte sanjuanino

Como tantos otros atletas que pasaron por San Juan y se casaron en la provincia, Fabián Armoa y Carla Morel, dos históricos del vóley nacional, concretaron ayer. Así se unieron a un largo listado de figuras que contrajeron enlace aquí y en la mayoría de los casos se radicaron.
sábado, 12 de noviembre de 2011 · 09:48

Por Fabio Cavaliere
fcavaliere@tiempodesanjuan.com

No son pocos los deportistas que pasaron por la provincia y la eligieron para casarse y en la mayoría de los casos para quedarse a vivir. Desde boxeadores y futbolistas hasta ciclistas sellaron su enlace en San Juan (ver aparte). El último de los casos sucedió ayer entre dos figuras históricas del vóley argentino como Fabián Armoa y Carla Morel. El actual técnico campeón de la Liga Nacional con UPCN,  que dirigió el combinado albiceleste en los Juegos Olímpicos de Atenas  ’04, le dio el si a una de las estrellas de la selección femenina de vóley entre  los’ 80 y ’90,  que jugó más de diez años en la poderosísima liga italiana.

Ambos admiten que la idea siempre estuvo latente pero que esta vez se decidieron porque Fabián quiere adoptar a Manuel, de 8 años, hijo de Carla. Para ello, es decisivo es que estén unidos por el civil para facilitar los trámites. También el DT tiene hijos de un matrimonio anterior: Juan Ignacio de 16 (juega al vóley en Vélez) y María Luz de 21 (estudiante de educación física) quienes viven en Buenos Aires.     

Como protagonistas del  vóley se cruzaron por primera vez en un “Juego de las Estrellas” a principios de los ’90, donde Fabián era uno de los organizadores y Carla la estaba rompiendo en Italia. Aquella vez casi no tuvieron trato, pero 15 años después el destino los volvió a entrecruzar  y se conocieron formalmente en un curso de entrenadores en 2005. Fue  en el club Ferrocarril Oeste, por ese entonces Fabián estaba en la selección nacional mientras Carla era la segunda entrenadora de la primera de GEBA y tenía su  cargo las inferiores. Fue ahí que el estratega de Armoa “planeó” una jugada de pizarrón: Le pidió a su utilero Oscar Cantero, quién todavía sigue en la selección,  que le hiciera de intermediario con Carla a quién conocía de su paso por Ferro. Desde ahí comenzaron la relación que los llevó por Azul (provincia de Buenos Aires), equipo que dirigió Fabián tras su paso por el seleccionado y desde el 2008 recalaron aquí, tras aceptar la oferta de un proyecto incipiente como era UPCN Vóley y descartar propuestas de lugares como España e Irán.    

Parece ser que en San Juan después de recorrer, cada uno, varios lugares por el mundo (Carla además de Italia también jugó en Brasil) encontraron “su” lugar. “Nos encanta, el sol, el vino, la siesta, aquí podés juntarte mucho veces a comer asado”, dice riendo quien fuera campeona de la Copa de Europa en 1996 con el Anthesys Modena, nada menos.  “Es increíble, nosotros que vivimos toda nuestra vida metidos en el vóley, aquí tenemos más amigos afuera del vóley que adentro” acota Fabián, quién también ganó la Liga Argentina como jugador en un Obras Sanitarias de lujo a finales de los ’80. Es él mismo el que agrega que “acá se vive mucho más relajado” y que hasta le dijo a su mamá que tendría que venir a vivir a la provincia.    
      
El enlace se dio tras los primeros cuatro partidos consecutivos del campeón vigente como local. Es por eso que el DT le dijo a su prometida que él se casaba pero “no movía un dedo” para organizar el enlace ya que tenía que meterse de lleno en estos cotejos, incluyendo el del último jueves con “el” rival, el Drean Bolívar a quién le ganó una histórica final a mitad de año. Carla asumió el

desafío y expresa que no le costó nada: “sólo hice un par de llamados y fui a comprar algunas cosas, acá tenés todo cerca”.   

Durante la épica final contra el gigante Bolívar, la rubia no pasó desapercibida en el Cantoni, ya que prácticamente dirigía la platea con cánticos y festejos enfundada en los colores del equipo gremial. Se la veía ir y venir con un gorro al tiempo que arengaba  a los hinchas. 

Volviendo al tema de los encantos sanjuaninos Fabián deja una definición: “Acá el clima te permite hacer cosas y te dan ganas de hacerlas. Para mí la ciudad tiene la medida justa, ni tan grande que te cansa ni tan chica como un pueblo”.     

En fin, San Juan fue otra vez testigo de una nueva historia de amor en el deporte, donde sus protagonistas se juraron amor eterno en esta tierra.              

 

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