Aproximadamente 28 chicos con distintas discapacidades, se reúnen dos veces a la semana en la Biblioteca Popular Sur. Lejos de juntarse a leer un libro, los jóvenes llegan a la Biblioteca con un único objetivo: hacer y disfrutar de la buena música.
Si bien para muchos de ellos no es nada fácil llegar a la Biblioteca, algunos hacen un esfuerzo enorme para lograrlo. "Maxi Fernández y Jesica Alaníz vienen desde El Médano. Ellos llegan a la Biblioteca a las 11 hs. y se retiran a las 16 hs. porque el colectivo que toman tiene poca frecuencia”, comentó Andrea Narváez, coordinadora del Espacio Integrador Braille.
Pero no son los únicos que hacen un enorme sacrificio. Natalia Carvelloti y Gabriela Diez son las voces de la banda. Ellas son no videntes y son del departamento de Chimbas. Sin compañía alguna, ellas toman cuatro colectivos, dos de ida y dos de regreso a casa.
Nada es impedimento para que los chicos dejen de ir a las clases. "Cuando no vengo extraño a mis amigos”, comentó Sebastián.
En mayo de 2013 nació un espacio integrador con el objetivo de que personas con distintas discapacidades tengan la posibilidad de acceder a conocimientos culturales, educacionales y artísticos; pero sobre todo pasar un buen rato y hacer amigos.
"Acá no hay tristeza, venimos a bailar y a ser felices”, comentó a Tiempo de San Juan Romina (33), una de las integrantes de la orquesta que contagia alegría a todos los que la rodean. Así como Romina, todos los integrantes de la banda, con constancia y de dedicación, aprendieron un repertorio de 15 canciones de ritmos variados que luego los presentan en distintas presentaciones. "Donde nos invitan vamos”, comentó la coordinadora del Espacio Integrador Braille Andrea Narváez.
Los profesores Carlos Fernández (percusión), Víctor Brizuela (canto) y Claudio Díaz (teclado), son los encargados del aprendizaje de los chicos, que con un enorme sacrificio, llegan lunes y miércoles a la biblioteca entusiasmados por aprender una nueva canción.
"Comenzamos explicándoles todo lo referido al ritmo de la música y a partir de eso les vamos explicando el funcionamiento de los instrumentos. A los chicos ciegos o disminuidos visuales los guiamos con el ritmo de las palmas”, explicaron los profesores que realizan un trabajo excepcional que se ve reflejado cuando los chicos.