Una deuda por el servicio de agua potable puso en pie de guerra a la municipalidad de Zonda y a la unión vecinal del departamento, abocada a proveer de agua a los zondinos desde hace 47 años. La agrupación asegura que el municipio les debe $468.000 por el suministro impago de 12 bocas, entre las cuales se encuentra el propio palacio municipal y las plazas de la comuna. En el medio hay un convenio de colaboración mutua cuya validez genera versiones cruzadas entre el intendente, César Monla y el interventor de la organización, Andrés Sánchez. Por el momento, la Municipalidad tiene restringido el servicio.
El municipio tiene 12 bocas que usan agua potable, entre las cuales se encuentran todas las plazas del departamento, el palacio municipal y los edificios alquilados en los que funciona Acción Social y Turismo. Por cada boca, la unión vecinal les cobra $1.000 por mes. El interventor de la agrupación manifestó que la deuda del municipio es de $468.000, por no pagar durante tres años y tres meses.
El intendente, César Monla, aseguró que la municipalidad no le debe nada a la agrupación porque existe un convenio de mutua colaboración firmado hace seis años, en el que intervino hasta el Concejo Deliberante. "Este convenio exime al municipio del pago a cambio de que hagamos inversiones y de que les prestemos colaboración, tal como nosotros hacemos con la maquinaria. Alquilar una máquina cuesta alrededor de $600 el día y nosotros no recibimos un peso por esto”, dijo el Intendente. Al mismo tiempo, indicó que dicho convenio no tiene fecha de vencimiento.
Consultado sobre el tema, Sánchez dio otra versión. Según el Interventor, el convenio expiró porque fue firmado por otras autoridades. "Cuando se firmó ese convenio del que habla Monla no estaba ni Monla en el Ejecutivo ni yo como interventor por lo tanto no tiene validez”, agregó el hombre.
Ante la falta de pagos, las autoridades de la Vecinal le restringieron el servicio de agua potable al municipio. "Estamos a punto de agotar la etapa administrativa, veremos qué pasa, si se abre el diálogo. Los únicos que no le pagan a la Vecinal son los del municipio”, añadió Sánchez quien amenazó con cortar el servicio de manera completa en las plazas inicialmente si la situación no cambia.
La unión vecinal tiene 50 años de antigüedad y desde hace 47 maneja el servicio de agua potable en el departamento. En 1974 la organización puso en funcionamiento la cisterna con la que actualmente se abastece al departamento. En aquel entonces, esa sola cisterna cumplía con el servicio correctamente, pero en la actualidad consiguieron otra más que financió el Gobierno de la Provincia.
Cifra
468.000 es el dinero que le reclama la unión vecinal a la Municipalidad en concepto de deuda por el servicio de agua potable impago desde hace tres años y tres meses.