El pequeño emprendimiento familiar nació casi de casualidad, es que Francisco Pisatti, un visitador médico, comerciante, y amante del buen vino, decidió elaborar sus propios caldos de forma artesanal. Así nacieron los vinos Don Gino, en honor a su padre, elaborados con las uvas de la pequeña finca de 2 hectáreas que tenía en Pocito. El mismo plantó los varietales, Malbec, Bonarda, Sangiovese y Pinot Gris; y construyó la casa. “No había nada cuando compramos, pero nos enamoramos de esta paisaje”, dijo.
Comenzó a investigar sobre el proceso del vino y se decidió a elaborar hace 6 años. Hoy está inscripto en el INV como elaborador artesanal (hasta 4.000 litros), y sus vinos han ganado varias medallas en el concurso que la Asociación de Elaboradores de Vinos Artesanal (AEVA), realiza cada año.
El restaurante se abrió con ayuda de los conocimientos de su hija Luciana, que estudiaba hotelería y lo alentó a dar el gran paso. “Es un restaurante distinto, tiene la particularidad que viene la gente, hace el recorrido por la bodeguita, prueban los vinos y eligen con cuál quieren comer”, dijo Pisatti.
Se sirve una entrada de bruschettas de pan casero con tomate desecado o jamón, luego de plato principal se puede elegir entre pastas, carne, pollo, hay opciones, excepto el 25 de Mayo que se cocina locro. Si se hace la reserva con tiempo, se puede pedir pollo al disco. “Se trabaja siempre con reserva porque tenemos capacidad para 25 personas y no tenemos recambio de mesa, porque el cliente viene a la 13 y se va a las 17, si está lleno no puedo prometer mesa”, aclaró el enófilo.
Los fines de semana El Encuentro se llena, “se trabaja más con el boca a boca, tenemos clientes que vienen una vez y siempre vuelven”, dijo, aunque también se extiende en las redes sociales.
La mayoría de las visitas son sanjuaninas, pero también reciben muchos turistas que mandan las bodegas de la Ruta del Vino y las cabañas cercanas.
“No es un restaurante para llenarse plata, funciona muy bien pero es chico y los precios son normales, un almuerzo con el vino y postre cuesta unos 130 pesos”, contó su dueño.
El mayor placer es cuando a Francisco le piden vino para llevarse, ya que es su gran obra. “Mi relación con el vino nació cuando un amigo me llevó a la degustación de Evisan y ahí me enamore; disfruto mucho hacerlo, y todo esto me divierte y me entretiene”, dijo.
El proceso del artesano
Todo en la bodeguita de Pisatti es a escala artesanal, los tanques, la molienda, y las máquinas para llenar y tapar las botellas son manuales y el proceso se hace botella por botella.
Tiene un tanque fermentador donde se coloca la uva, se riega con agua por fuera para mantenerlo fresco. La uva no sufre ningún stress porque apenas se corta va a proceso, pasa por la moledora antes de ir al tanque, “eso hace que la calidad del vino sea distintiva”, dijo el elaborador.
Luego pasa a los tanques donde el vino termina de madurar. Una vez que finaliza este proceso se envasa, previo filtrado, y luego se pone el corcho.
“En San Juan hay poca variedad Sangiovese pero nadie hace vino puro, lo mezclan con otras uvas y el varietal solo da muy buenos resultados acá”, destacó.
Dirección: Calle 14 s/n - La Rinconada - Pocito
Teléfonos: 0264 565-5177
e-mail: [email protected]
Propietario y enólogo principal: Francisco Pisatti
Página web: http://www.bodegaelencuentro.com.ar