"Esta historia comenzó, un tiempo antes, cuando con motivo del escenario deportivo que circunda la zona, esto es el Club Atlético San Martín, la participación por parte de Díaz y Moreno fue creciendo, si de actividades paralelas a las deportivas se habla, tal es así en que la mayor parte de los testigos coinciden en narrar que Víctor Ariel Díaz repartía y vendía entradas a los diversos encuentros futbolísticos. En razón de ello, y al parecer por un enfrentamiento previo entre allegados a Moreno y Díaz, el rencor del encartado se mantuvo latente, hasta el día en que acaeció el luctuoso suceso”. Esta es una de las primeras conclusiones que obtiene el juez Maximiliano Blejman, del Cuarto Juzgado de Instrucción (secretaría de Martín Heredia Zaldo), en el auto de procesamiento que dictó contra Víctor "Chino” Díaz por homicidio simple contra el barra Andrés "Catita” Moreno, quien fue apuñalado, tirado a un contenedor de basura y prendido fuego.
Así, en esta primera instancia, la Justicia terminó por concluir que el crimen ocurrido el domingo 19 de abril último, a pocas cuadras del partido entre el Verdinegro y Olimpo, se produjo por cuestiones vinculadas a los negocios del fútbol.
Incluso el juez Blejman ordena en el punto siete de su resolución que se giren copias certificadas del expediente a la fiscalía de instrucción (delitos cuyas penas superan los tres años de prisión) para que se investiguen presuntos ilícitos que se desprenderían del relato de los imputados y de los testigos.
ENTRADAS
Estos son los testimonios y relatos que dejan en evidencia esos presuntos delitos.
Mabel del Carmen Segura, madre del "Chino” Víctor, confirma que su hijo recibía entradas en el Club San Martín para repartir o revender: "Él (Sergio "Betito” Caballero, procesado por encubrimiento agravado en el crimen) me contestó que lo había ido a ver al Víctor por el asunto de las entradas… a las 11 de la mañana del día domingo 19 de abril; también aparece por mi casa Emiliano Segovia, que es amigo de mi hijo, y que había ido porque siempre se juntan temprano para ver el asunto de las entradas. El asunto de las entradas es que Víctor va a la cancha, no sé quién será, pero le dan entradas para que entregue, para su gente, para su gente entre comillas, es decir para entregar a los amigos que entran al club. Llega Emiliano, me hace un chiste, y yo le digo: "Eh, tanto tiempo, ¿qué andás haciendo?". Me dice: "Nada, vengo al partido". No me gusta mucho cuando hay partido porque empieza a caer un montón de gente a buscar entradas”.
VIAJES Y TRAPITOS
Mabel Segura también dijo que su hijo no iba a la cancha por "problemas con los barras”; reconoció que pintaba banderas en su casa y que también lucraba con la organización de los viajes a otras provincias y el cuidado de autos cuando San Martín jugaba de local: "Él iba a cuidar coches en el costado de la Circunvalación. Sacaba 500 o 600 pesos por partido. Si venía un River o un Boca se llenaba de coches y sacaba 800 pesos, para cada uno de los chicos que cuidaba autos. Víctor lo que ha hecho son los viajes: si se hacía un viaje a alguna provincia, mi hijo preparaba unos colectivos, con comida y todo. Cualquiera que viajara a algún lado podía ir en esto colectivos. Con los viajes no sacaba tanto, porque le hacían comida y todo, además había que pagarle a los choferes. Generalmente, él preparaba uno solo, que siempre alquilaba a la 20 de Junio. Los últimos viajes los trajo de Mendoza porque rompían los colectivos. En estos viajes solía sacar $3.000 por lo menos”.
Julio Oscar Mallea, amigo de "Beto” Caballero, dijo que ese sujeto procesado por encubrimiento "vendía unos bonos para entrar a la cancha”.
EL REPARTO
José Emiliano Segovia también reveló cómo harían el supuesto reparto de entradas: "A este tipo al Víctor Díaz le tienen miedo, lo respetan mucho, porque siempre va al frente y sabe pelear. El "Catita" Moreno es de la barra de San Martín, de la facción de la barra de la Rioja Chica. Cada barrio recibe 15 entradas”.
Finalmente, el propio imputado, el "Chino” Víctor, también habló de su relación con el club y los barras, siempre con un sentido en su favor. Dice en su versión del día del crimen: "Entra (el Catita Moreno, a su casa) amenazándome, que ya no voy a la cancha, que no acompañaba al grupo de ellos, lo que es Rioja Chica y Barrio San Martín. Obviamente, atrás de eso va acompañado mafia, con todo lo de la barra. Yo le dije "loco, estoy retirado, hace cuatro años que yo me he retirado, a todos se lo he dicho". A todos los dije que yo me había retirado de la barra brava, incluso a los directivos”.
Además de estos testigos, en el expediente hay más relatos y datos de supuestos ilícitos. Todo esto ahora deberá ser investigado por el fiscal en turno, Ana Lía Larrea, de la Fiscalía de Instrucción N° 5, la cual trabaja con el Segundo Juzgado de Instrucción que dirige Pablo Flores.
Descartan los "brotes sicóticos”
"Lejos de plasmar una cercanía a las carmelitas descalzas, (los informes) acercan a Díaz a un psicópata, incapaz de sentir empatía, un narcisito maligno, en fin, una personalidad que pareciera proclive a cometer el ilícito enrostrado”, falló el juez Maximiliano Blejman, tirando por la borda el intento inimputabilidad que encaminó Víctor "Chino” Díaz, al sostener que sufría de brotes sicóticos.
El juez Blejman también citó un segundo informe para sostener que Díaz evidenció "falta de control de impulsos, su tendencia a la manipulación, sentimientos de omnipotencia, emociones superficiales, comportamiento altamente sádico”.
Ante estos peritajes, el juez Blejman concluyó que Díaz sí comprende la criminalidad de los actos que le imputaron: "Entonces, resta decir que, según las pericias psicológicas y psiquiátricas incorporadas al legajo, no surgen dudas de que las facultades mentales de Díaz encuadran dentro de los parámetros mentales y que es verosímil que al momento del hecho haya poseído autonomía psíquica suficiente como para comprender la criminalidad del acto y/o dirigir sus acciones. Dicho ello, la valoración de los indicios, en conjunto y no individualmente, por su gravedad, número, concordancia y seriedad, no dejan margen a duda alguna de que fue el imputado, con su libre obrar, el autor de la muerte de Moreno, pues ese análisis es incompatible con cualquier otra alternativa que pudiera plantearse”.
Claves
*El juez Maximiliano Blejman procesó con prisión preventiva por el delito de homicidio simple a Víctor "Chino” Díaz, en perjuicio de Andrés "Catita” Moreno, quien fue apuñalado, tirado a un contenedor de basura y prendido fuego.
*También fueron procesados, sin prisión preventiva, Serbio Caballero (25) y José Emiliano Segovia (30), ambos por el delito de encubrimiento agravado. Ayudaron a limpiar la escena del crimen, según el juez.