Doctora en Biología, con todas las metas profesionales cumplidas pero con un fuerte deseo. Así la encontraron los 36 años a Nadia Barcena, una sanjuanina que decidió ser madre sola y para lograrlo, realizó todos los tratamientos autorizados por la ley vigente. Fue así como arrancó en una clínica en Mendoza todos los procedimientos hasta quedar embarazada. En el primer intento, engendró a Caleb, que ahora tiene 4 años. En el camino, se dio cuenta que era necesario armar una organización que reuniera a todas las mujeres de San Juan que hayan decidido ser madres solas. De este modo nació la agrupación, que hoy cuenta con 16 miembros. En este espacio, las mujeres se contienen desde que deciden encarar el proceso.
El caso más conocido de una madre que decidió encarar el proceso de maternar sola es el de Juana Repetto. En el mismo año que la famosa fue madre, Nadia arrancó con los tratamientos en Mendoza. Al igual que las otras madres del grupo -o quienes están intentando serlo-, ella se enteró que la ley de fertilidad asistida sancionada en el 2015 incluye el reconocimiento por parte de las obras sociales del 100% de los costos de los procedimientos médicos para quedar embarazada. Así fue como concibió a Caleb, quien llegó luego de la primera inseminación.
“Las mujeres no estamos bien informadas porque los ginecólogos no te dicen que a los 35 años disminuye tu reserva ovárica. Las mujeres necesitamos que los ginecólogos te informen, que te digan que con un análisis uno puede saber su reserva ovárica”.
Una de las principales fallas que encontró en el camino fue luchar contra la mentalidad cerrada de algunos médicos. “Cuando intenté comenzar se lo conté a mi ginecólogo, era mayor el hombre y él me dijo que no me preocupara porque “ya iba a conocer a alguien”. La mentalidad en San Juan es así, estamos atrás”, recordó.
“No se eligen los padres por catálogo. El esperma se obtiene de un Banco de Espermas, que están todos en Buenos Aires. Los médicos determinan cuáles son las mejores opciones en base a la genética de la familia de la madre”.
¿Por qué maternar sola? “La mayoría somos mujeres independientes, no es porque no llegó el príncipe azul, sino que muchas veces es una decisión que tomás porque te sentís empoderada. Ser madre soltera por elección te libra de compartir la crianza con otra persona, las decisiones van a pasar por tu lado, no quiero sonar egoísta, pero tenemos el derecho a decidir”, fundamentó.

Nadia decidió arrancó los tratamientos en una clínica en Mendoza. Los procedimientos médicos no son tan simples porque en el medio hay vaivenes emocionales, peleas con las obras sociales para que cubran todo como lo establece la ley vigente. “Yo tenía la vida hecha, mi trabajo, profesión, auto, casa, pero siempre tenía ese deseo, de ser madre. Tenía 36 años cuando decidí, tuve suerte porque me quedé embarazada en el primer tratamiento, la mayoría pasan más de tres”, contó.

Después de engendrar a Caleb, Nadia quiso tener otro hijo pero los tratamientos fallaron. “Lo más difícil es enfrentarse a las pérdidas, hay que hacer un duelo y enfrentarse a los negativos o las pérdidas en particular me pareció lo más duro”, dijo.
Para enfrentar la carga emocional que implica la toma de la decisión, Nadia buscó toda la información posible y en ese camino se encontró con un grupo en Facebook: “Madres solas por elección”. Este grupo reúne a muchas mujeres del país, la mayor parte de Buenos Aires. Fue así como ella encontró a otras sanjuaninas que estaban pasando por lo mismo. Las invitó a formar parte de un grupo de WhatsApp local y fue así como nació la agrupación de sanjuaninas.
La organización
Son 16 mujeres las que forman la agrupación. Para integrar el grupo de WhatsApp, las aspirantes son entrevistadas. “No todas tenemos hijos vivos, otras aún están en tratamiento, hay dos mamás de mellizos, tenemos una compañera que perdió un embarazo de mellizos en la semana 20”, contó la fundadora.
Nadia no fue sola a la entrevista con Tiempo de San Juan. También estuvo María (no es su nombre real). María, al igual que muchas otras, deciden empezar con los tratamientos, pero sin contar nada a sus familias y conocidos. Es que no solo deben lidiar con la presión que implica realizar los tratamientos y que fallen en muchos casos, sino que también deben soportar los cuestionamientos por la decisión que tomaron.
María decidió a los 33 años ser madre sola. Hoy tiene 39 años y los tratamientos no han dado los resultados esperados. Ella contó que hay deficiencias dentro del sistema de salud, ligada fundamentalmente a la baja cantidad de información a la que acceden las mujeres respecto de sus posibilidades de engendrar en distintos momentos de la vida. También enumeró con gran detenimiento los problemas que se generan con las obras sociales para que los reconocimientos económicos sean totales como lo determina la ley.
“Los tratamientos se cotizan en dólares, se puede hacer en el hospital público, pero demoran entre dos y tres años. Hay manipulación del deseo. Te dicen que “la obra social te cubre dos óvulos, pero te conviene hacer con cuatro” y así uno se enfrenta a este tipo de hechos”, explicó María.
Hay procedimientos de distinto tipo: desde los más simples hasta los más complejos, se incluyen estimulación de ovarios, extracción de óvulos, conseguir donantes hasta la fecundación in vitro. Todos los tratamientos se cotizan en dólares y la medicación también.
En la organización, las mujeres están pendientes de los tratamientos de sus compañeras, algunas hasta se acompañan a la clínica. El camino no es fácil. Pero se lleva mucho mejor cuando se forma una tribu.
Los nacimientos dentro del grupo se celebran fuerte. Ya son 7 los niños que vinieron al mundo y cambiaron la vida de estas mujeres que tenían un profundo deseo.
Dato
Todas aquellas mujeres que estén buscando un bebé en soledad, pueden informarse contactándose con Nadia Barcena a través de Facebook.