Coronavirus

El trasporte público en San Juan: distintas realidades en medio de la cuarentena  

Algunos choferes con barbijos, unidades que permanecen vacías, remiseros y taxistas que implementan cambios y tratan de hacerle frente a la escases de pasajeros. Todos los escenarios ante la cuarentena por el COVID-19.
martes, 17 de marzo de 2020 · 14:54

Como es de público conocimiento la Secretaría de Transporte y Obras Públicas de la Nación lanzó una serie de recomendaciones, en línea con lo que aconseja la Organización Mundial de la Salud (OMS), para evitar el contagio en los medios de transporte que, en el escenario actual, funcionan con normalidad en todo el país. En San Juan se acataron las medidas y se determinó suspender todas las actividades que signifiquen la congregación de muchas personas. En materia de transporte se limitó la frecuencia de los colectivos, se autorizó a los choferes a que no suban más pasajeros cuando las unidades están llenas y también se suspendió de manera momentánea el uso del escolar.

Estas acciones se sumaron después del anuncio del presidente, Alberto Férnandez, que determinó la suspensión total de clases y administración pública hasta el próximo 31 de marzo. Pero cómo también es sabido, muchas personas tienen que seguir concurriendo a sus trabajos por motivos que claramente son importantes para poder subsistir. Empleados de comercio, trabajadores particulares, vendedores y todo aquel que no cuenta con un respaldo económico para quedarse en su casa a realizar la cuarenta. O que dicho de un modo más simple, aquellos que depende del día a día para poder alimentar a su familia.

Por otra parte, los trabajadores de taxis y remises de la provincia siguen trabajando tomando las medidas pertinentes de higiene y desinfección, como así también la implementación del uso de alcohol en gel y otros insumos. En dialogo con este diario varios remiseros llegaron a la misma conclusión: “las personas están más susceptibles que hace días atrás cuando no se anunciaban las medidas, como así también nosotros tenemos menos cantidad de pasajes” sostuvo uno de los trabajadores consultados que resume un escenario que se repite sin importar la empresa en cuestión. El testimonio completo en el siguiente video: 

En los alrededores de la terminal el paisaje resume y avala el testimonio de los trabajadores. Hay varios taxis estacionados frente al hospital que esperan poder concretar un pasaje, pero como llegan pocos colectivos de larga distancia, la demanda no es tan llamativa como de costumbre. En la vereda opuesta están los usuarios de colectivos, pero son muchos menos de lo que suelen haber como marcaba la rutina hace pocos días atrás. “Parece un feriado” dicen los inspectores de Tránsito y Transporte que conocen en primera línea como es el movimiento de la zona.

Las unidades con menos personas que en horarios habituales. 

Dentro de los colectivos hay varias realidades. Hasta la emisión de esta nota solo la empresa La Marina otorgó a los choferes barbijo y guantes, pero aquí hay que hacer algunas cosideraciones sobre el uso correcto. Según contó Matías Cañadas a este diario “nos dan un solo barbijo y un par de guantes por día”, de ocho horas diarias. El mismo detalló que el impacto entre los pasajeros “en muchas ocasiones les genera risa o se burlan, a lo cual no sé porque es el motivo, nosotros vemos que la gente mucho no se cuida ante todo lo que está pasando”, afirmó.

En este sentido es importante aclarar que el uso del barbijo permite que una persona con síntomas de tipo gripal se cubra la boca y la nariz, lo que ayuda a contener las microgotas respiratorias, una medida que forma parte de la higiene de la tos. Es recomendable que lo utilice el enfermo o la persona con síntomas para proteger a los demás. Y si la persona está sana, solo necesita llevar barbijo si atiende a alguien en quien se sospeche la infección por el COVID-19. Por lo tanto no siempre es el uso correcto y a veces puede ser incluso contraproducente. También es oportuno aclarar el uso que ha recomendado la OMS, en el cual las mascarillas solo son eficaces si se combinan con el lavado frecuente de manos con una solución hidroalcohólica o con agua y jabón. Como así también cambiar el barbijo en cuanto se humedezca y no utilizar el mismo. Algo que claramente no ocurre en el uso que promueven ciertas empresas según pudo constatar este diario en un relevamiento propio.  

Terminal de San Juan.

Estas son todas las medidas de cómo ponerse, usar, quitarse y desechar un barbijo

Antes de ponerse una mascarilla, lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
Cúbrase la boca y la nariz con la mascarilla y asegúrese de que no haya espacios entre su cara y la máscara.
Evite tocar la mascarilla mientras la usa; si lo hace, lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
Cámbiese de mascarilla tan pronto como esté húmeda y no reutilice las mascarillas de un solo uso.
Para quitarse la mascarilla: quítesela por detrás (no toque la parte delantera de la mascarilla); deséchela inmediatamente en un recipiente cerrado; y lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.

En la terminal también se ha intensificado la limpieza, y son varios los empleados que también han incorporado el uso del barbijo, pero al consultar sobre el uso correcto no muchos conocen a ciencia cierta la aplicación apropiada que arriba se detalla.

 

Fotos y videos: Gabriel Iturrieta

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