Terremoto del 44

La tragedia de San Juan que marcó a fuego el ADN peronista

El terremoto del 44 fue el puntapié inicial para forjar el matrimonio más influyente de la política argentina. El encuentro entre ambas personalidades fue en el Luna Park, donde se realizaba un festival artístico a beneficio de las víctimas de la catástrofe.
miércoles, 15 de enero de 2020 · 10:07

Hoy se cumplen 76 años del trágico terremoto que destruyó a San Juan en el verano de 1944. Hasta la fecha es considerara una de las peores catástrofes de la historia argentina que dejó a miles de muertos, heridos considerables y una provincia completamente destruida.  Fue en este sentido que la población, profundamente conmovida, se movilizó con colectas y campañas de solidaridad, y fue en una de ellas donde Perón y Evita se encontraron para siempre.

De hecho, muchos historiadores como el alemán Mark Healey, sostuvieron en más de una oportunidad que dicha catástrofe fue el punto de consolidación de Perón como líder popular. Por entonces Juan Domingo estaba a cargo de la Secretaría de Trabajo y Previsión del gobierno del presidente Pedro Pablo Ramírez quién poco más de un mes después fue desplazado por el también general Edelmiro Julián Farrell. Con éste pasó Perón, pasó a desempeñarse no solo en dicha Secretaría, sino también como ministro de Guerra y vicepresidente de la Nación.

Juan Domingo junto a Eva luego de consolidar su relación. 

En ese rol, Perón fue clave para generar una gran movilización de solidaridad con el pueblo sanjuanino. Fue el eje no sólo de los aportes estatales sino también, y básicamente, de los recursos obtenidos en todo el país por gente de diversos sectores sociales, entre ellos el artístico donde daba vuelta Eva Duarte.

Según los datos propuestos por diferentes diarios de índole histórica el encuentro oficial se produjo la noche del 22 de enero de 1944 en el Luna Park, donde se realizaba un festival artístico a beneficio de las víctimas del terremoto.  

Y un relato del propio Perón al periodista Tomás Eloy Martínez así lo dejó en claro. “Conocí a Eva después del terremoto de San Juan, en enero de 1944. Desde la Secretaría de Trabajo y Previsión traté de movilizar a mucha gente, para que colaborara en la ayuda a esa ciudad, donde había ocho mil muertos. El Ministerio de Guerra, en el que me desempeñaba como jefe de Secretaría (de hecho, subsecretario), envió mantas y carpas para esa pobre gente. En Trabajo y Previsión pensamos en una colecta. Llamé a gran cantidad de artistas de cine, teatro y radio para que la hicieran en las calles de Buenos Aires. Eva vino con ellos. Los artistas, con su modalidad y mentalidad diferentes de las de todos los demás, prestaron su entusiasmo, pero sólo un grupo reducido quedó para organizar el trabajo. Y de ese grupo, la más activa fue esta chica, que me llamó de inmediato la atención. Eva se fue a San Juan por su cuenta, en uno de los aviones de médicos, y desde allí trajo la impresión de lo que pasaba y de cómo se podía ayudar mejor”, relató Perón al periodista.

El acto en el Luna Park fue un evento clave donde ambas personalidades establecieron una amistad que al poco tiempo después se traduciría en una relación consolidada con el matrimonio. La relación se formalizó con su casamiento el 22 de octubre de 1945 en Junín, cinco días después del histórico 17 de octubre cuando el pueblo lo rescatara de la prisión y lo convirtió en su líder.

Desde entonces se configuró una de las parejas más influyentes de la política argentina. El “Primer trabajador” y ella considerada hasta la fecha como “la abanderada de los más humildes”. Cuestiones del destino y de la gran confluencia de historias que el Terremoto de San Juan trajo con la destrucción y la resurrección de nuestro pueblo.

Fuentes: Archivo el Historiador 
               Tv Pública 

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