Chimbero atrapaduendes: a 10 años de la foto que conmocionó a la provincia
En 2009 un suceso atípico despertó la intriga e incredulidad de los sanjuaninos cuando se viralizó una fotografía de un hombre con un duende. En la nota repasamos el suceso y te contamos qué fue de la vida del "cazador".
En agosto de 2009 el sanjuanino Ariel Fernández revolucionó a toda la provincia, incluso al país y al mundo: se sacó una foto con un supuesto duende en una jaula. A partir de eso, medios nacionales e internacionales se hicieron eco del “hallazgo”. A 10 años de aquél célebre acontecimiento, el “Loco del Cementerio”, como le empezaron a decir todos, continúa viviendo en la misma casa del Lote Hogar 38 de Chimbas con su madre.
Ariel no quiere hacer entrar a la gente a su casa. Incluso, tampoco quiere que lo fotografíen.
Aún hoy en día, gente de distintos lugares del mundo sigue buscándolo para conversar sobre sucesos paranormales. Cuando alguien le golpea la puerta o lo llama desde la vereda, trata de no salir o de hacerse pasar por otra persona. Es que, según contó a Tiempo de San Juan, la gente se le instala y no dejan de hacerle preguntas. Por eso es que, ni siquiera quiso ser fotografiado en esta ocasión, a pesar de seguir sosteniendo que el hallazgo fue real.
El duende que está dibujado en una pared de su casa fue despintado por su gato.
Se dedica a pintar murales y a hacer todo tipo de changas. Dice que tiene muchas ideas en su cabeza pero necesita dinero para concretarlas. Sigue saliendo varias veces por mes a pescar, como cuando se “encontró” al pequeño duende que tuvo atrapado y luego liberó. Afirma que nunca más volvió a ver la criatura que lo hizo conocido, ni tampoco le sucedieron otro tipo de cosas paranormales.
Quizás lo más extraño que le sucedió fue que, en una pared donde pintó un duende, uno de sus gatos no paró de rasguñar esa imagen y la despintó casi por completo. Además, contó que le creció una planta de tréboles de cuatro hojas.
Según Ariel, la creció una planta de trébol de cuatro hojas en su casa.
La versión de Ariel Fernández es que, estaba pescando en Alto de Sierra cuando de repente vio una criatura y le tiró su campera para atraparlo. Según contó, el duende se veía enfermo y jadeaba quejoso. Se lo llevó a su casa donde lo encerró en una jaula de pájaros. La fotografía que se viralizó por todos lados lo muestra a Ariel junto al duende.
Supuestamente, la gente del barrio iba a ver al bicho y hasta le pagaban por eso. La foto viral que empezó a circular en aquél momento fue filtrada por algún vecino ya que él no fue el que la publicó.
Luego de la espectacularidad del caso, decidió “soltarlo” y nunca más volvió a verlo. Lo cierto es que, él tampoco volvió a ser el mismo, ya que quedó marcado para siempre en la historia de los hechos más curiosos e increíbles de la historia reciente de San Juan. Creer, o reventar.
Ariel sigue viviendo en la misma casa del Lote Hogar 38 de Chimbas en la que tuvo enjaulado al duende.