Trabajo, amor y oportunidades: el grito de los sanjuaninos sin hogar
En el refugio “Proyecto Águila” se les brinda un lugar a personas que se encuentran en situación de calle. En su día, tienen un mensaje para dar. Mirá cómo ayudar.
“El águila es el ave más longeva, vive alrededor de 70 años. A mitad de su vida tiene que tomar una decisión muy importante porque ya no puede volar, sus alas no sirven, las plumas tampoco, el pico le crece mucho y no puede comer, y las garras también le crecen y se doblan tanto que no puede agarrar la presa. O se muere porque no puede volar ni comer, o se renueva. Y el proceso de renovación es terrible porque se va a lo alto de la montaña y, sola, se rompe el pico a golpes contra la pared, con todo el dolor que eso implica. Una vez que le crece el pico se arranca las garras, y después las plumas, y una vez que está todo nuevo, puede volver a la vida y emprender un nuevo vuelo. Por eso se compara con los humanos, aunque sea doloroso y lleve mucho tiempo, podemos volver a empezar. Por eso Proyecto Águila”, indicó Viviana Fornés, quien encabeza uno de los tres refugios que hay en San Juan para personas sin hogar.
Este 28 de noviembre es el Día Mundial de las Personas en Situación de Calle y para Viviana es fundamental poder visibilizar y concientizar a la sociedad sobre estas situaciones que suceden. “No son elecciones, la gente que está en la calle es porque vivió un montón de cosas traumáticas que no pudieron superar. Una vez que llegaste a la calle es tan difícil que quedás afuera del sistema, todo te cuesta más y te quedás solo”, contó a Tiempo de San Juan. En este marco, desde el refugio iniciaron una campaña de concientización por lo que cada uno de quienes pasan la noche allí escribieron en un cartel todo aquello que quisieron expresarle a la sociedad. Lo que más se destacó de los pedidos es trabajo, ya que son personas a las cuales se las ha excluido hasta de la posibilidad de trabajar. Además, piden aceptación, amor, cariño y oportunidades.
Viviana Fornés en la puerta del Refugio Proyecto Águila.
En su refugio le brindan lugar a aquellas personas que están en esta condición para que se puedan bañar, desayunar, cenar, dormir, y sobre todo, se les brinda contención. La idea es poder hacerlo hasta que puedan insertarse, consigan trabajo u otro lugar. Hay quienes forman una pareja y se van, pero también hay quienes son crónicos de la calle, adultos que es muy difícil cambiarles la condición. Hay quienes están desde que inició el proyecto hace un año y medio, mientras que hay quienes se han ido y han vuelto, otros que no regresaron más. “Cuando se va a alguien que ha estado un par de meses te da cosa porque es como si se te fuera un hijo pero por otro lado es una alegría inmensa porque sabés que pudo salir”.
En general, sostiene Viviana, son personas que han sufrido situaciones muy traumáticas como abusos, violencia, adicciones, y otras cuestiones muy duras y tristes que repercuten a lo largo de la vida, muchísimas cosas que no están resueltas. Muchos de quienes asisten al refugio durante el día hacen changas, cuidan autos, entre otras cosas, y también van a la escuela primaria y tienen contención de psicólogos. La gran mayoría de las personas que están en la calle son hombres, mujeres casi que no hay, pero tampoco hay refugios para ellas o para personas trans.
Aquí es donde duermen las personas en situación de calle.
En el hogar hay cuatro camas cuchetas para que duerman ocho personas, aunque a veces son más los que van a dormir y comer. El refugio se sustenta con el aporte de las distintas donaciones que les hacen, tanto comida como ropa y ahora que se viene la temporada más calurosa del año están pidiendo ventiladores o aire acondicionado. Además, cuenta con un grupo de más de veinte cocineras que a voluntad se turnan cada día para llevarles la cena, por lo que aproximadamente un día por mes le toca a cada una. Para colaborar o realizar cualquier tipo de donación hay que comunicarse con Viviana Fornés al 264 403-1119.