La imagen de la Virgen que continua dentro de un armario en la oficina del decanato de Filosofía espera la decisión del Consejo Directivo. El tratamiento de ese tema comenzó la semana pasada por parte del cuerpo de consejeros. Pero aún no hay una definitiva decisión al respecto. Por ello, el altar continúa vacío. La pregunta es dónde pondrán a la Virgen que tanto revuelo provocó, eso -al menos por ahora- nadie se anima a confirmar.
La sesión de la semana pasada tuvo mucha concurrencia. Estuvo un nutrido el grupo de personal de apoyo universitario de la facultad, un grupo menor de docentes, un grupo de alumnos de distintas agrupaciones. La sesión trató varios temas por ello se estiró hasta más allá de la hora veintiuna.
Los consejeros acordaron que la Virgen no debía volver al lugar de donde la destronaron, al menos hasta que buscarán un lugar donde colocar la imagen y no genere enfrentamientos. Por ello, los representantes de los tres estamentos tendrán que buscar opciones para su colocación. Es decir, deberá ser un lugar particular para que aquellos fieles católicos puedan adorarla pero que no genere peleas.
Los consejeros deberán dar algunas opciones en la sesión de la semana que viene. Pero por ahora nadie sabe qué hacer con la Virgen.