Los mascoteros les dan un cariño especial a sus perros, gatos, tortugas y hamsters. Y los proteccionistas se la pasan pensando de que modo pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de cientos de miles de animales que viven en condiciones deplorables y hasta mueren de las formas más crueles. Todos los 29 de abril se celebra el Día del Animal en Argentina en recuerdo del fallecimiento en 1926 de Ignacio Lucas Albarracín, presidente de la Sociedad Protectora de Animales. Tiempo de San Juan habló con cuatro reconocidos proteccionistas de San Juan, quienes contaron cuáles fueron los casos más difíciles que les tocó asistir y cuáles son las cuentas pendientes más urgentes para resolver en materia animal. Mirá que nos contaron.
-Graciela Schvartz, proteccionista desde 1982

Todas las etapas de la vida de Grace, como la conoce todo el mundo, estuvieron atravesadas por el amor a los animales. A los 17 se fue a San Luis a estudiar. Durante largo tiempo no tuvo mascotas, pero lo mismo rescataba animales de la calle y cada dos por tres les pedía dinero a sus padres para pagar los gastos que le demandaba su actividad de rescatista.
En 1982, cuando casi nadie era vegetariano, Graciela decidió dejar de comer carne. Ahora es vegana. En aquella época no era nada fácil tomar esta decisión de vida. Incluso eran perseguidos durante la Dictadura. Para ella los animales son sus hermanos y los trata como tal.

Grace contó con lujo de detalles el caso más complicado que le tocó vivir y relató: "Todos los casos de maltrato y abandono son tristes y complicados. Pero sin duda uno de los peores fue el de Puyutana. Fue rescatada el 13 de diciembre del 2015 por PAU y la Fundación Caricias y Relinchos luego de que su dueño carretelero la usara en un asalto y la dejara abandonada, atada a la carretela, cuando el dueño de casa lo sacó a los tiros.Acotar que uno de los tiros dio en la rueda de la carretela, porlo que la pobre se salvó por un pelo de morir baleada.Al llegar a Zonda el veterinario constató desnutrición y las típicas cicatrices de toda una vida tirando de un carro.Pero lo más triste fue constatar que estaba recién parida. Es decir, trabajando cuando debería estar reposando, y un bebé por ahí, destetado. Los policías de la seccional 13 fueron a su domicilio y secuestraron a la potranca. Así llegó Mañosa a Zonda. El reencuentro fue algo maravilloso: apenas la bajaron de la camioneta reconoció a su madre y se puso a mamar. Y acá viene la parte complicada, triste y frustrante. Se iniciaron acciones por maltrato animal, y el bruto del juez Parrón terminó restituyendo madre e hija -que vivieron 6 meses felices y bien tratadas en Zonda- a su maltratador".
Sobre las deudas pendientes, es necesario que el Estado tome conciencia de la real magnitud del problema de la superpoblación y "adopten una seria e integral política pública de protección animal". "El problema de fondo lo constituye el animal que hoy está en los domicilios, que se reproduce una o varias veces en su vida y que por estar bien alimentado tiene camadas numerosas con un altísimo éxito de supervivencia. Cualquier esfuerzo por controlar al perro y gato de la calle será en vano si no se ataca esa verdadera causa", finalizó.
-Noelia Burgoa, proteccionista y estudiante de Veterinaria
El amor de Noe por el mundo animal viene en el ADN familiar. Su madre fue la primera que le inculcó el respeto hacia los animales y le despertó una sensibilidad especial, que le impide mirar para otro lado cuando una injusticia afecta a un perro, un gato o un caballo. "Desde que tengo uso de razón rescatamos. Les hemos inculcado a varios miembros de la familia este amor. Hemos logrado que se sumen a la causa unos familiares de Paraná y también otros de Caucete, es muy bueno que se vaya generando esto”, contó.
Si bien el afán rescatista de Noelia posibilitó cambiarles la vida a más de 500 perros, lo llamativo es cómo llegó a ser proteccionista equina. El primer rescate surgió luego de un pedido de ayuda y terminó siendo el puntapié de una serie de rescates más.

"El caso más difícil y el que más esfuerzo me llevó como persona y a mi familia fue el de Alba, su estado calamitoso y encima estando embarazada fue impresionante. Sus dueños la dejaron tirada en la Circunvalación en estado de desnutrición y muy malherida. La yegua estaba preñada y sus patas prácticamente inmovilizadas. A pesar de los esfuerzos, Alba recuperó la movilidad pero no de la pata trasera. Al poco tiempo dio a luz a Mili", recordó.
Para Noelia, lo más urgente es que el Estado realice más castraciones con mano de obra municipal, que cada municipio se haga responsable de castrar los animales en situación de calle, que se apliquen multas al que abandona y descuento al que adopta.
-Silvina Rey, proteccionista de Caucete
Silvina es una de las jóvenes que participa más activamente en la ONG "Campito San Roque", una organización que quiere convertir a los perros callejeros en lazarillos y de terapia para discapacitados. Ya tienen el terreno para arrancar con esta iniciativa, que tendrá como sede a Caucete.
"Tuve dos casos muy complicados, el de Panchito y el de Manyin. Los dos con bichera, fueron difíciles para que pudieran salir adelante, pero después de meses de internación pudieron salir. Lo complejo es encontrar a los animales en un estado tan calamitoso, cuando notás que han sido maltratados. No se puede creer que alguien pueda querer hacer sufrir a seres indefensos y que solo saben de inocencia y amor", contó esta joven.
Sobre las deudas pendientes, para Silvina se debería abrir un Hospital Veterinario, en donde poder auxiliar a animales malheridos que han sido abandonados. Además, bregó por campañas de esterilización mejor direccionadas y apoyo estatal a las ONG que se dedican a rescatar animales abandonados.
-Marcelo Castillo, el rescatista de pitbulls
Marcelo es un hombre muy sensible. A lo largo de su vida, ha rescatado pitbulls que han usado para peleas. Los animales se encontraban en estado de tremenda desnutrición y con signos de haber sido maltratados por años. Las cicatrices en su cuerpo eran más profundas aún en su estado anímico. Todos los perros rescatados del mundo de las peleas deben ser reinsertados socialmente, les cuesta confiar en las personas y este es el trabajo más complicado.

El caso más complejo que le tocó asistir tuvo a Pancho como protagonista. Ahora el perro tiene familia y olvidó esos momentos de dolor e indiferencia que le tocó vivir. "Recibí un mensaje que me indicaba el hallazgo de un perro atropellado en la esquina de General Paz y Rawson; lógicamente me dirigí al lugar y encontré una escena muy dolorosa: un gran charco de sangre en el pavimento, y un perro malherido tirado en la taza de un árbol, en medio de la basura. Pude cargarlo en el auto, y gracias a la amabilidad de la veterinaria Laura Lopez, lo llevé a la veterinaria. Allí la profesional constató un trauma craneoencefálico muy severo, con un gran hematoma en la cabeza, pérdida de sangre y un shock neurológico generalizado. De inmediato le aplicó los primeros auxilios, consistentes en medicación para disminuir la presión arterial debajo del cráneo, y tratar de evitar derrames en el cerebro además de analgésicos para calmar su dolor y relajarlo. El cuadro era muy complicado. Después de mucho amor, de meses de recuperación el perro se recuperó y finalmente encontró una familia que lo adora", recordó.
Para Marcelo falta educación, falta "crear conciencia en toda la población sobre el respeto por todos los seres vivos. Además, no hay un marco legal adecuado", señaló en cuanto a las causas pendientes. Dijo que los "quirófanos públicos de esterilización son insuficientes, y la actividad no está bien publicitada, por eso la gente muchas veces ni se entera de que están castrando cerca de su casa además de la desidia del común de la gente, relacionada con la falta de concientización". Por último, se animó a soñar con un hospital veterinario público.