(Nota publicada originalmente el 18 de julio de 2016)
Gustavo Antúnez, tío del único sanjuanino que murió en el atentado de la AMIA hace 22 años, fue el encargado de reiterar el pedido de justicia para Jorgito, quien murió con sólo 17 años mientras trabajaba en el edificio cuando detonaron la bomba.
El hombre recordó cómo esa mañana su sobrino salió de la casa en la vivían en la capital argentina ilusionado con su futuro, luego de haber festejado el cumpleaños Mariana, hija de Gustavo y prima de Jorgito. La joven se encontraba en el edificio de la sociedad israelita y acompañaba a su padre, quien contó que fue el adolescente el encargado de encender las velitas de la torta de cumpleaños.
Luego de las palabras de Gustavo, en las que el hombre pidió otra vez que se haga justicia y hasta contó cómo él mismo participó de los desesperantes rescates ese lunes 18 de junio, encendió una vela en recuerdo de Jorgito. Junto al hombre iba Viviana, la hermana del sanjuanino fallecido, quien ahora tendría 39 años.