Cuatro amigos con la capacidad de volar pasionalmente con la
música sonríen y muestran su amabilidad tras un imponente teclado. Lucio
Flores, Leonardo Quiroga, Germán Güell y Esteban Vegas componen el simpático
cuarteto que concentró sus virtudes en post de un gran laburazo: musicalizar,
un año más, el show del cierre de la Fiesta Nacional del Sol. Quedaron más que
satisfechos con lo que crearon. Pero saben que también despertaron críticas y
las aceptan con el convencimiento de que pueden ayudarles a seguir creciendo en
el especial camino de sonorizar sensaciones, musicalizar sentimientos y pintar
con notas personas y paisajes.
Salta a la vista que hay onda entre ellos. Lucio, protocolarmente
el director musical de la FNS, pone primero en juego su voz para intentar
encerrar en pocas palabras un trabajo de más de cuatro meses: "A nosotros nos
entregaron un guion, que leímos todos muy atentamente, y empezamos a buscar
juntos las sensaciones que íbamos a plasmar en la música. Cada uno fue
aportando su punto de vista y tras investigar mucho empezamos a armar bocetos”.
"Estuvimos mucho tiempo acá dentro. Todos laburando como si
fuera en serie, pero sin perder la esencia en la que habíamos comulgado
todos. Fue muy complicado captar las
sensaciones que había en el guion, y también lo fue traducirlas y llevarlas al
plano de la música”, aportó Esteban, quien a modo de dato estadístico comentó
que fueron más de 100 las voces grabaron y con las que trabajaron durante el
proceso de creación.
La fuerte presencia de Charly García, contra los que muchos
piensan, no fue una decisión surgida en este póquer de talentosos. "Las
canciones de Charly García ya venían dispuestas en el guion que nos llegó y a nosotros
nos tacó la complicadísiima tarea de versionarlas y acoplaran a las sensaciones
que queríamos representar. Los cuatro somos fanáticos de Charly y eso nos
representó un reto aún más grande”, dijo Germán Güell.
Leo, el cuarto jinete, que precisó que los arreglos para
perfeccionar aún más la criatura musical se sucedieron hasta última hora
–incluso después de volver masterizado de Buenos Aires-, canalizó la opinión de sus compañeros al reconocer
"que las críticas siempre van a estar y las aceptamos porque pueden ayudar a
mejorar o a tener otra mirada en el futuro. Este año nos ceñimos a la
genialidad de Charly y hubo críticas y el año pasado se creó la música de la
nada y también hubo críticas. Sabemos que forma parte de este juego, pero por
suerte, en esta oportunidad, y reconociendo lo exigentes que somos todos,
quedamos muy contentos con lo que se hizo. Es muy complicado representar con
música las sensaciones y después equilibrarlas con el guion, la iluminación, el
vestuario, la interpretación, etc. Por eso, estamos muy felices de lo que se
consiguió”.
Textuales
Germán Güell: "El momento de ver a todos de pie en el
autódromo de Zonda, cantando la versión del himno de Charly, fue algo muy
fuerte”.
Lucio Flores: "Hemos tenido mucho trabajo intelectual
mezclado con mucho trabajo artístico. Como siempre, lo hemos puesto todo para
intentar llegar a la entrega más alta”.
Leo Quiroga: "Somos muy críticos con nuestro trabajo y nadie
sabe la cantidad de bocetos que borramos para empezar de nuevo a buscar la
música de las sensaciones del guion”.
Esteban Vega: "Algunos no le gustó y a otros sí, incluso
gente que trabaja en la música de una fiesta vecina me llamó para felicitarme
por el trabajo que hicimos”.