Es una historia para escribir un libro. Denis
Gómez nació en Cali y desde siempre soñó con estudiar y convertirse en un
profesional. Debido a las trabas del sistema universitario colombiano, nunca
pudo estudiar en su país natal. Fueron pasando los años, y el sueño seguía
allí. En busca de mejores oportunidades laborales se vino de Colombia a Chile
para trabajar. Luego emigró a San Juan. Vendió desde muebles hasta hamburguesas
y paellas. El 2016 fue un año de inflexión en su vida. Decidió pagar el costo
de dejar el trabajo y arrancar a estudiar. Eligió Abogacía y en su primer año
en la Universidad Nacional de San Juan regularizó todo primer año y cuatro
materias de segundo. Ahora no sólo quiere ser un profesional sino que aspira a
ser intendente de Ullum, departamento en el que tiene su rancho y en el que
desea construir su hogar.
Denis tiene ese carisma caribeño, esa forma de
hablar tan especial que logra captar la atención de su interlocutor. "Salí de
Colombia con deseos de estudiar, primero estuve en Chile, allá viví tres años.
Como me di cuenta que estaba igual en Chile que en Colombia, me vine a
Argentina. Llegué a San Juan solo. Al cabo de un tiempo analizando llegué a la
conclusión que tenía que hacer un cambio en mi vida, que tenía que ver cómo
podía aprovechar todo lo bueno que tiene este país en el que planeo quedarme
para siempre”, contó.
Fue así como se puso a investigar sobre el
sistema universitario local. Siempre quiso ser médico pero como debía
trasladarse a Córdoba, desistió. Ya llevaba acumuladas demasiadas mudanzas.
Entonces se inclinó por estudiar Abogacía en la UNSJ. "Quería estudiar medicina
pero me tenía que ir a Córdoba. Pensé que con la medicina salvo vidas pero con
la abogacía también puedo aportar habiendo tanta maldad y tanta vulneración de
derechos”, dijo el estudiante.
El 2016 fue su año debut en la UNSJ. Con
esfuerzo y con muchísima voluntad logró lo que no muchos pueden aun teniendo
posibilidades. Regularizó diez materias, las seis de primero y cuatro de
segundo año. Es que asegura que debe avanzar a pasos agigantados porque no
tiene todo el tiempo del mundo.
Si bien al principio trabajaba, pronto dejó
porque se dio cuenta que no podía hacer las dos cosas bien. Se mantiene gracias
a los $780 que recibe por beca de residencia, más la beca de doble transporte.
Además come en el comedor universitario de El Palomar. "Me encuentro con mucha
gente buena, mi mamá siempre decía que cuando uno siembra bien, cosechas bien.
Los consejos de los padres se te vienen a la mente cuando estás solo”, añadió.
Como no quedaba más lugar para él en El
Palomar se encontró sin un lugar donde vivir. Cansado de deambular, decidió
buscar un terreno para construir su humilde hogar. Primero fue a ver lotes en 9
de Julio, pero desistió. Luego se fue a la calle David Chávez en Pocito, donde
vive la comunidad boliviana. Tampoco se sintió cómodo porque los bolivianos
vienen a trabajar, se van y no tienen la misión de estudiar.
Fue así como se enteró que había lotes
desocupados en Villa del Lago, Ullum.
Armó su casa gracias a la solidaridad de gente buena que se fue
encontrando en el camino.
"Cuando conocí me gustó mucho, no quise hacer
nada ilegal porque conozco la ley y no quería usurpar. Fui a hablar con el ex
intendente Daniel Albarracín, me dijo que para poder darme un terreno tenía que
tener esposa e hijos. Le expliqué que la Constitución resguarda a todos. Me
llevó a un terreno que estaba desocupado y me dio un lugar para que armara mi
casa”, añadió.
De pronto, había conseguido el terreno pero no tenía con qué armar su hogar.
Un día mientras vendía hamburguesas, un hombre se paró y le pidió dos
hamburguesas dobles porque tenía mucha hambre. Como no tenía a quien contarle
sus problemas, Denis se descargó con el cliente. Le contó que tenía un lote
pero que no tenía como construir. "El hombre me contó que estaba construyendo
un chalet en Ullum, él me dijo que me iba a regalar 20 álamos de 2,10 metros
cada uno, también me dijo que me iba a ayudar a construir. Me hizo un croquis y
fui apuntando todos sus consejos”, explicó.
Finalmente pudo armar su casa. Si bien es un
rancho, que no tiene luz ni agua, es su lugar en el mundo donde todos los días
después de haber cursado lo esperan ansiosos sus perros, gatos y gallinas.
Solo ha recibido en su vivienda tres visitas:
primero, un amigo que le dijo una frase que le partió el corazón. "Vivís como
un perro”, le tiró. Denis le contestó con altura: "Hay dos clases de perro: yo
como estoy estudiando voy a enseñarles a otros perros pero vos vas a seguir siendo
siempre la misma clase de perro”. El segundo que lo visitó fue el actual
intendente Leopoldo Soler, quien al principio lo quiso desalojar. El último
visitante fue un profesor de la facultad.
Para rendir los finales, Denis tiene que
ponerse un traje. Se armó toda una campaña para conseguirle un ambo. Finalmente
el profesor Candelero le regaló uno y es el que usa cada vez que debe rendir. Con
ese traje lo vio el intendente Soler, que no comprendía como de aquel humilde
ranchito salía un joven tan bien vestido. Sin dudas, había algo que no
coincidía.
Al
colombiano lo conoce todo el mundo. No en vano se describe como la Coca Cola.
Es muy sociable y un hombre fervorosamente creyente. Además de estudiar hace
política universitaria. Milita en la agrupación Creando y forma parte del
Consejo Superior. Pero sus aspiraciones políticas no terminan en el seno
universitario. Anhela convertirse algún día en intendente de Ullum, el
departamento que eligió para vivir.
A lo largo del camino complicado que le ha
tocado recorrer, muchas personas lo han ayudado. "Hay profesores que me han
ayudado, también la periodista de radio Universidad Marisa Cabello, compañeros,
amigos que me he ido haciendo”, destacó.
Denis quiere que los extranjeros que cursan en
la Universidad se sientan parte de la casa de altos estudios, que participen y
den a conocer sus visiones para enriquecer la vida universitaria.
Con una mochila de sueños que poco a poco se
van concretando, este colombiano aventurero eligió construir su vida en
Argentina, el país que le permitió estudiar para convertirse en abogado.