Lo que por mucho tiempo fue una lucha incesante de una mujer soñadora, que dejaba de lado las comodidades del hogar y salía al campo con su pequeño botiquín a buscar aquellos caballos que no tuvieron la mejor de las suertes y cayeron en las garras de dueños que lo único que buscaban de ellos era lucrar, pasó a ser, hace no más de un año, una Asociación Protectora de Animales. Esta valiente mujer se llama Analía Brizuela y fue el motor que incentivó a sus compañeros a formar la Asociación Protectora Rescate Equino San Juan, quiénes fueron los encargados de rescatar a "Castaño”, aquel caballo utilizado para tirar carretas que conmocionó a los sanjuaninos después que comenzaran a circular fotos del animal tirados en el piso, exhausto y totalmente agotado.
"Cuando veas un caballo sufriendo o en malas condiciones: GRITÁ. Ellos no pueden hacerlo, ni pueden demostrar su sufrimiento, es un sufrimiento silencioso, por eso necesitan que nosotros gritemos por ellos y transformemos ese dolor en amor y cariño. Si bien cuando era chica no tuve caballos, siempre me gustaron y me dolía verlos sufrir. Un día decidí armar un botiquín y salir al campo en busca de animales en mal estado, con la compañía de mi fiel veterinario Pablo Benavidez. Nos metíamos en lugares que no sabíamos quiénes eran los propietarios y no sabíamos si nos iban a sacar a tiros. En otros lugares nos atendían y les ofrecíamos ayuda”, comenzó relatando Analía Brizuela.
En cada rescate o asistencia, Analía se encontraba con varios voluntarios que compartían con ella la misma pasión por los equinos, por ese motivo decidió invitarlos a formar un grupo y desde hace un año funcionan como asociación.
"Cada uno tiene sus tareas, su familia y por eso pensé que cuanto más fuéramos iba a ser mejor. Ser voluntario implica invertir mucho tiempo y, en definitiva, ese tiempo se lo estás quitando a tu marido, a tus hijos y a tus amistades”, agregó Ana.
Si bien un año parece poco, para los miembros de Rescate Equino fue tiempo suficiente para lograr más objetivos de los que se podrían haber imaginado. "Hemos asistido a cientos de animales y hemos rescatado a varios. También hemos dado charlas a gauchos y a gente que se quiere interesar más en el cuidado de sus animales, además de estar presentes en cada cabalgata con puestos de agua para hidratar los animales”, relató la mujer enamorada de los caballos.
Debido a que el mantenimiento de los caballos es muy costoso decidieron salir en la búsqueda de socios para poder solventar los gastos de veterinario, alimentación y medicación que se necesitan a diario. "La cuota es de $50, lo que vale un paquete de cigarrillos. Hasta el momento tenemos entre 40 y 50 socios y gracias a ellos podemos llevar adelante este proyecto. De todos modos yo le recomiendo que cuando vean un caballo les den un poco de agua y una manzana, con eso ya están ayudando a que el caballo se sienta mejor y de esa forma están colaborando.”, comentó Analía.
Este grupo de personas enamorados de los caballos está integrado por: Fabio Marini, Virginia Salas, Noelia Villafañe, Ana Parodi, Luis González, Ariel Gil, Pablo Benavidez, Miguel Henríquez y Analía Brizuela, además de los colaboradores eventuales que participan en la asociación.
Cualquier interesado en colaborar con la Asociación puede contactarse a la página de Facebook: Rescate Equino San Juan.