PERSONAJES: GUILLERMO LÓPEZ

Y el Guille volvió a bailar

Este viernes la Peatonal volvió a convertirse en el escenario mayor del Guille, el bailarín que se deja poseer por el cuarteto para ganarse la vida y alegrar la de los demás. Una historia sencilla. Video.
viernes, 04 de septiembre de 2015 · 17:05

"Ay no podés mi amor!" le decía entre comprensiva y tentada una señora de las cuarenta décadas a sus dos amigas, mientras lo miraban al Guille bailar como un poseso en medio de la Peatonal. 

Se fue el invierno, y como si se hubieran puesto de acuerdo, al mismo tiempo llegó el bailantero mayor del reino de San Juan.

Se fue el frío y llegó el calor, el calor humano del Guille que volvió para entretener a grandes y chicos con sus volteretas y sus fréneticas contorsiones de improvisado danzarín.

No hay nadie que no haya pasado por la Rivadavia y Tucumán y no se acuerde del Guille y su baile de la botella. De la botella no porque danzara al ritmo de esa canción, sino porque el Guille ponía una botella en mitad del paso como si fuera su compañera de baile, y le bailaba alrededor.

El recipiente también era el colector del fruto de sus esfuerzos. "Ayude al Guille", decía la botella con sinceridad. Y la gente ayudaba. Alguna vez la botella se habrá perdido y el bailarín la cambió por una lata, pero la misión era la misma.

En marzo el artista callejero desapareció. Le apagaron la música los negocios y luego de rondar la Peatonal y compartir su pena con su amigo el Grillo, otro personaje cuya vida gira en torno a lo musical, no se lo vio más. Intentaron conseguir un equipo de música para brillar con luz propia, pero al parecer no resultó.

Y un buen día como este viernes, desde lejos se vio al Guille bailar otra vez. Hoy por hoy, la música ya no se la pone La Liquidadora sino La Nueva Tienda, un local un par de metros más cerca de la Tucumán, pero para el hombre oriundo de La Bebida es igual.

"La gente me quiere, y esta tienda me pone música para que yo me gane la vida", dice el Guille mientras saca pecho y mira de nuevo como si fuera el dueño de las baldosas donde baila cuartetos y otros ritmos en la Peatonal.

Una de las responsables de la tienda accede a darle un poquito más de volumen al parlante así el Guille se puede lucir mejor para las fotos y el video de Tiempo de San Juan.

Enfrente, un grupo de chicos lo filman al bailarín poseso, y un poco más allá uno de los mozos de Factory Café lo mira y se sonríe cómplice al pasar. El Guille les alegra la vida a todos, les hace la vida más llevadera a los sanjuaninos, y por una moneda nomás. 

Mirá un poquito del regreso del bailarín de la Peatonal:

 

 

Repasá las notas anteriores al Guille: 

 

PERSONAJES

El Guille se quedó sin música para su poseído baile cuartetero

El querido personaje de la peatonal Rivadavia, quien se gana la vida con las limosnas que recauda bailando, necesita de una mano amiga para conseguir un equipo de música. El Grillo, otro personaje, le está ayudando. Por Gustavo Martínez Puga.

El Guille se quedó sin música para su poseído baile cuartetero 

Más triste. El carismático personaje ahora necesita una radio o algún reproductor para no dependen de la música de los negocios de la peatonal Rivadavia.

 
Por Gustavo Martínez Puga

El Guille, tal como todo el mundo conoce al personaje que baila apasionadamente cuarteto en la peatonal Rivadavia, con lo que logra juntar limosnas y sobrevivir a diario, se quedó sin música y ahora pasa sus días deambulando por el corazón de la ciudad Capital.

"Ahora en los comercios que me ponían la música me la bajan de volumen y no tengo cómo bailar. Me dicen que es porque doy un mal aspecto. Pero antes nadie tenía problema”, cuenta, amargado, Guillermo López, de 57 años.

A muchos les llamó la atención que ya no se lo veía bailar cuarteto en círculos, alrededor de la cajita que dice "Ayude al Guille”, con la que recaudaba las monedas para comprarse un sándwich y una cerveza. Y se lo suele ver al mediodía sentado al lado del Grillo, en el cruce de las peatonales Rivadavia y Tucumán.

"El Grillo me ha dicho que me va a dar una mano para que consiga un equipito de música o algo en lo que yo le pueda meter un pen drive con cuarteto y bachata y seguir bailando, que es lo que más me gusta”, cuenta el Guille.
Cabe recordar que el Guille decidió ganarse la vida de esa manera desde que sufrió un fuerte desengaño amoroso el año pasado, cuando sorprendió a su mujer manteniendo relaciones íntimas con otro hombre, en su propia casa, en La Bebida.

Fue entonces cuando el Guille se fue de su casa con la ropa puesta. Y decidió dedicarse a bailar cuarteto y bachata, que es lo que más le gusta.

Además del Grillo, otro personaje de la peatonal que se gana la vida con su guitarra cantando folclore cuyano y baladas de Joaquín Sabina, también al Guille le están dando una mano algunos trabajadores de los comercios más importantes de la peatonal Rivadavia.

Por ejemplo, la encargada de una empresa de telefonía celular le ayudó a confeccionar una lista para que el Guille junte firmas y le permitan seguir bailando en la peatonal.

"Lo único que necesito es un equipito de música, un radiograbador o algo así, y yo me gano la vida honestamente. El domingo pasado fui al parque –de Mayo- y me levanté unos buenos pesos. No le hago mal a nadie, soy respetuoso con las mujeres. Nadie puede quejarse de cómo me porto”, dice el personaje que parece estar poseído por el cuarteto a la hora de bailar.
 
PERSONAJES: GUILLERMO LÓPEZ

Poseído por el cuarteto

Quién es el "Guille”, el nuevo personaje de la peatonal Rivadavia que se ganó la admiración y el cariño por su alegre y enérgica forma de bailar cuarteto a cambio de una limosna. Este 28 de febrero fue su cumpleaños número 57. Detrás, una historia de amor no correspondido. Por Gustavo Martínez Puga

Poseído por el cuarteto 

Hacé click y mirá al Guille bailando "De qué te vale".

"Me lancé al éxito después de que mi mujer me metiera los cuernos”. Esa tremenda confesión que encierra un exagerado ego y una dolorosa historia de amor, dejó helado a éste cronista. Es que nadie puede imaginar esa respuesta cuando al personaje se le consulta sobre qué lo llevó a bailar cuarteto en público, en medio del principal paseo peatonal de San Juan, a cambio de unas moneditas.

Pocos saben que se llama Guillermo López, que este sábado 28 de febrero cumplió 57 años y que hasta no hace mucho tiempo atrás vivía junto a su mujer y sus siete hijos en La Bebida, Rivadavia. "En julio último descubrí a mi mujer con otro hombre. Me estaba cuerneando (engañando). Me fui con lo puesto y no volví más”. 

Ese amor no correspondido parece ser lo que dio nacimiento a ese personaje que se transformó en la nueva sensación de la peatonal Rivadavia, antes de avenida Rioja.

"Yo amo la música”, confiesa, pero agrega que el cuarteto no es lo único: "También le hago al folclore y al tango”. Sin embargo, admite que el auténtico ritmo cordobés y la bachata es lo suyo. Tal vez por eso es que sale disparado como un trompo cuando suenan los cuarteteros cordobeses de Sabroso cantando De qué te vale, su tema preferido, o cuando la voz de Romeo Santos llena de bachata la peatonal con Darte un beso, o cuando los platenses Agapornis interpretan Persiana Americana con su estilo de cumbia pop.

Esos ritmos son los que llevan a sus momentos de gloria al "Guille”, cuando arranca más de una sonrisa entre la multitud de personas que a diario lo ven bailar pasitos de cuarteto de un lado a otro, con las manos en alto, con una pasión exagerada, como si ese ritmo popular lo poseyera de una manera incontrolable cuando empieza a sonar por el parlante de un comercio que usa la música como gancho para sus clientes.

Sin pensarlo, el "Guille” le da cierta forma de rito a su alocado baile: pone una lata o una botella plástica cortada y empieza a bailar a su alrededor, en círculo, generando en el público una imagen que rememora los ancestrales bailes de las comunidades originarias.

Esa latita o botella plástica cortada lleva el nombre de "Guille”, está escrito con lapicera de color azul y es crucial en su minuto a minuto de supervivencia. En ese recipiente junta las moneditas que la gente le aporta como agradecimiento por aliviarle el día al verlo bailar despreocupadamente y con tanta pasión.

"El "Guille” le pone mucha onda. Por eso la gente se sorprende. Es increíble como los chicos, los adolescentes, se paran, lo filman con los celulares y siempre le dan algo. "Nosotros nunca tuvimos ningún problema con él”, comenta el empleado de La Liquidadora Zapatería.

Ese comercio es el que pone un bafle con música y a donde el "Guille” se instaló últimamente con su presentación. Antes lo hacía unos cien metros más al Este, donde había una disquería que ya cerró sus puertas.

Zapatillas tenis color rojo, jeans azul, remerita y buzo; con el adorno de un collar de plástico blanco y una pulserita en cada muñeca (una de cinta roja y otra tejida color negro), es la vestimenta del improvisado artista.
Esas herramientas, y su conquistador arte para bailar cuarteto, se las arregla para que le gente le deje unas moneditas como forma de pago. Con lo que junta, generalmente le alcanza para comprarse una cerveza bien fría y un sándwich que consume con placer sentado en un silla de lona y sobre la mesita plástica de un negocio que está a pocos metros de donde "Guille” monta a diario su show.

Entre tema y tema, sobre todo cuando del bafle del comercio sale música que no es del agrado de su agrado, al "Guille” se lo suele ver tomando breves descanso sobre la tierra fresca de la tasa del arbolado público. Los días de calor se saca durante algunos minutos sus zapatillas y aprovecha para contar la recaudación que hizo y ponerla en sus bolsillos.

Sin embargo, en la vida del "Guille” no todo es música y baile: "Vivo en la peatonal. Duermo en la plaza. Con la última lluvia me metí a dormir a Calzados Continente. Estoy buscando alguna casita en una finca o algo así, pero no encuentro”, cuenta.

Dice que intentó ir a dormir al Refugio de Noche Madre Teresa Calcuta que el gobierno provincial hizo para la gente que temporalmente no tiene dónde dormir o comer, el cual está en el micro centro, pero que "están ocupados todos los lugares que tienen”.

Pero al "Guille” no le gusta mucho hablar de su penuria. Rápidamente cambia de tema de conversación y vuelve a su personaje.

Aunque cueste creerle, dice que también vive de los "shows de fin de semana”. Con total seguridad, cuenta: "Este fin de semana lo tengo todo ocupado. Hago shows en fiestas privadas. Cobro 600 pesos, lo único que necesito es una pista de computadora”.

Incluso, como todo famoso, el "Guille” dice que "siempre voy con dos patovicas que me cuidan. En la semana trabajan en el comercio. Me tengo que cuidar las piernas, evitar que me golpeen, porque son mis herramientas de trabajo”.

Lejos de dejarse amedrentar por la realidad, el "Guille” tiene sueños: "Ahora quisiera ir a Carlos Paz, antes de que termine la temporada, porque en Córdoba son locos por el cuarteto”.

 

El "Guille” x 3

"Me lancé al éxito después de que mi mujer me metiera los cuernos”.

"Ahora quisiera ir a Carlos Paz, antes de que termine la temporada”.

"Vivo en la peatonal. Duermo en la plaza. Estoy buscando alguna casita en una finca”.

 

 

En video

En la web de Tiempo de San Juan te mostramos al "Guille” bailando cuarteto y cantando su tema preferido De qué te vale, de Sabroso.

 

 

 

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