Fray Justo Santa María de Oro y Albarracín nació en San Juan el 30 de julio de 1772 y falleció el 19 de octubre de 1836. A los 17 años ingresó en la Orden de los Dominicos en Chile, de donde regresó a su provincia en 1814, expulsado por el general José Miguel Carrera.
Ya en San Juan, trabajó con el gobernador José Ignacio de la Roza para la obtención de elementos bélicos para la organización del Ejército de los Andes.
Fue electo, junto con Laprida, diputado al Congreso de Tucumán. Se lo recordó como un férreo defensor de la forma republicana de gobierno por su frase "hay que consultar a los pueblos". Los argumentos de Oro en Tucumán echaron por tierra el proyecto monárquico, y fue quien logró doblar el juicio de sus colegas.
Retirado de la política para no ingresar en las luchas intestinas entre unitarios y federales murió en 1836; sus restos descansan en la Catedral de San Juan.