CASOS QUE CONMOCIONARION A SAN JUAN

El día en que el pueblo se resistió

¿Era posible resistirse al estamento político de turno a principio del Siglo XX en San Juan? ¿Podía una multitud de personas cambiar las decisiones de un gobierno? Durante el mes de marzo de 1909, en un mitin organizado se buscó hacerlo. Por Michel Zeghaib.
viernes, 07 de marzo de 2014 · 07:55

Por Michel Zeghaib

La situación política era de una solidez aparente. Gobernaba por segunda vez San Juan el Coronel Carlos Sarmiento (1908-1911), secundado en la vicegobernación por don Saturnino de Oro. Sarmiento había sido jefe de la revolución de 1907, por lo que, el entonces presidente argentino José Figueroa Alcorta, no tenía demasiadas intenciones de legitimar su candidatura por la posibilidad de que surgieran nuevas conmociones sociales o motines. Es por eso que el gobernador, no contó aquella vez con la espalda de la Casa Rosada.

Esta falta de apoyo político y extrapartidario se puso de manifiesto el jueves 04 de marzo de 1909 cuando un grupo de intelectuales de la clase culta sanjuanina, opositores al gobierno, comenzaron a fogonear, a través del Diario El Porvenir, un mitin y paro general en contra del pago de impuestos, evento que repercutió en la prensa nacional. El grupo estaba organizado por una Comisión Central, y tenía un nombre que lo identificaba: “Liga de Resistencia al pago de impuestos, mitin de protesta y paro general”.

Ese jueves había amanecido con una tensión social que se respiraba en el aire porque la Liga de Resistencia había estado impulsado el mitin desde el martes 02 de ese mismo mes. En las primeras páginas del Diario El Porvenir –durante diez días consecutivos–, aparecía el aviso, en un recuadro visible y significativo, de la impostergable cita que los sanjuaninos tenían. Ese jueves 04, a las 13hs, 6 mil personas de a pie, y 500 a caballo se hicieron cita en la Plaza Laprida, en una población total que llegaba casi a 112 mil personas.

Hacía mucho calor. La concentración de almas duró alrededor de dos horas. A las 15hs en punto Ventura Lloveras pronunció el discurso de apertura. El acento del mismo estuvo puesto en lo que la Comisión Central consideraba como abusos y arbitrariedades que el Poder Ejecutivo, a través de la Ley del Impuesto y el presupuesto anual de ese año 1909, imponía a los ciudadanos. Y, justamente, el mitin se había organizado para convencer al pueblo de no pagar ni un centavo desde ese mismo día, dándole al gobierno un plazo de 48hs para que desista y rectifique. ¿Qué pedían los miembros de la Liga? Que se mantuviera el presupuesto del año anterior.

Al mismo tiempo, la comisión había establecido la firma de suscripción a la resistencia, a través de unas solicitudes que iban a estar a disposición del público en tres lugares: en el Centro Comercial que estaba ubicado en la calle Tucumán al lado de Los Vascos; en la imprenta del Diario San Juan que estaba en la calle Laprida al 197, en el la imprenta del Diario El Provenir en Rivadavia al 299. En estas solicitudes, además de funcionar como un registro de voluntades, también se pedía en ellas la renuncia de todo el cuerpo político que gobernaba la provincia: gobernador, vice, intendentes, etc. La Liga no quería que quedara nadie. Estaban todos sospechados por ella de corrupción.

El organigrama de ese día se organizó de la siguiente manera: la columna de gente se concentró en plaza Laprida. Desde allí partieron en procesión por calle Laprida hasta la Intendencia Municipal, primera parada, para entregar una parte de las solicitudes. Luego siguieron por Laprida hasta calle Salta, dobló por Rivadavia hasta la plaza 25 de Mayo donde le entregaron al gobernador Sarmiento la otra parte. Desde allí, continuando por Rivadavia, se dirigió hasta la Plaza Aberastain. Última parada, y fin del mitin.

En las páginas de la prensa escrita del momento –ni siquiera en las del mismo diario que se encargó de propulsar la resistencia–, no aparecen datos de números y cifras a partir de las cuales se pudiera saber con precisión en qué consistió el abuso impositivo, y las supuestas diferencias abismales respecto del año anterior al del mitin. Lo que hace difícil medir la real gravedad de la situación que llevó a que miles de sanjuaninos –nacionalizados y extranjeros– se manifestaran, aunque pacíficamente, conmocionando de igual modo la pasividad típica de la vida sanjuanina. Los mismos dan cuenta de que la indignación era popular. De que no sólo los miembros de la comisión estaban enfurecidos, sino de que el pueblo entero estaba –valga la exageración lingüística– compenetrado de la injusticia que padecían.

Después de ese 04 de marzo del año 1909, todo quedó pendiente de la respuesta que recibiera la Liga de parte del gobierno. Sin una repuesta favorable, la protesta continuaría con un paro por días indeterminados. Y, de hecho, fue así. No tuvieron respuesta, y hubo paro. Fue así que, llegando al final del mes de marzo, llegó también con él el mitin de resistencia.

Fuentes:
Diario El Porvenir, marzo de 1909.
Diario San Juan, marzo de 1909.
VIDELA, Horacio. “Historia de San Juan”. Tomo VI. Época Patria (1875-1914). Academia de Plata. UCCuyo. 1989.

Biografía de un Coronel odiado

Nació en San Juan el 11 de mayo de 1861. Aunque ningún parentesco lo unía a Domingo Faustino, era de una familia de la alta sociedad sanjuanina, dotado de una vocación al liderazgo y a los negocios, hacía suponer algún tipo de influencias de su homónimo.
Según don Horacio Videla, ningún personaje de la sociedad sanjuanina dejó menos detalles personales como Carlos Sarmiento. A pesar de esto, se sabe que estudió en el Colegio Militar a partir de 1874 hasta 1880. Fue profesor de artillería en el Colegio donde había estudiado, fundó el Regimiento de Artillería de Costas en 1885. Y fue Jefe del Regimiento 3º desempeñándose en la oficina topográfica militar. Además, fue fundador de la Logia Carácter y del Partido Popular. Ocupó la presidencia de la Junta Revolucionaria, y de la Junta de Gobierno Provisoria en 1907.
Se casó en Bs As con doña Carlota Fernández Oro. Vivió un tiempo en Zárate (Bs As) trabajando como intendente de la misma. Finalmente, regresó a San Juan para fallecer, sin pena ni gloria, el 14 de enero de 1915.

Los cabecillas de la Liga

Los principales cabecilla fueron, también, los oradores: Dr. Ventura Lloveras, Dr. Luis Brandam, Dr. Cortinez, Dr. Sohar Ruiz y don Pedro Quiroga. Pero había muchos más: tomás Bates, Hermogenes Ruiz, Luis Castro, Víctor Marcucci, entre otros.

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