Guillermo Lucas Criscuolo es el principal sospechoso de liderar la banda de la Mafia de las 4x4, la causa que estalló en el 2009. Con muchos silencios y pocas explicaciones, “El Porteño”, habló a solas con Tiempo de San Juan, acompañado de sus abogados. Por Gustavo Martínez Puga.
-¿Por qué no se presentó a la Justicia en estos casi cuatro años que estuvo prófugo, desde el 12 de julio de 2009?
-Criscuolo: Porque en ningún momento me citaron.
-Pero en el juzgado federal informaron que fue citado en el domicilio que tenía en Ullum, ¿nunca le llegó la notificación?
-Criscuolo: Nunca fui citado.
-Moine: Hubo un allanamiento en un principio y después nunca fue citado. Más o menos al mes de eso, yo constituyo como domicilio de él mi estudio y a mí nunca me llegó la citación. Recién ahora cuando se fijó fecha de audiencia me llegó la citación.
-Moncunil: Es más, ese es el argumento con que la Cámara de Casación Penal de la Nación decide otorgarle la exención de prisión.
-¿Y voluntariamente, aunque no le hubiera llegado la citación legal, usted no sabía de la causa, por los medios, que su nombre estaba en todos lados?
-Criscuolo: Sí, por eso busco un abogado para que me represente.
-¿Pero en todo este tiempo, usted hizo o no el intento de arrimarse a la Justicia a colaborar?
-Criscuolo: Silencio.
-Moncunil: Una vez que se resolviera lo que se había solicitado –su excarcelación-, él estaba dispuesto a presentarse en la justicia. Pero eso recién ocurrió ahora.
-Moine: Si no hubiera hecho así, seguro que habría estado estos casi cuatro años preso.
-¿Qué sabe de todo este escándalo de las camionetas truchas llamado la Mafia de las 4x4?
-Criscuolo: Silencio.
-Moine: Primero vamos a ver de qué se lo acusa. Para esto tenemos que conocer primero el expediente.
-¿Pero usted cometió algún delito o se dice inocente?
-Criscuolo: Soy inocente.
-¿Se lo vincula como líder de una asociación ilícita que desarmaba camionetas robadas o chocadas para venderlas por partes o armar otros vehículos y alquilarlos a servicios mineros?
-Criscuolo: No, no…
-Moine: Le hago la salvedad de que todavía él –por Criscuolo- no está procesado. Está imputado.
-¿Usted administraba la bodega Ansilta, en Ullum?
-Criscuolo: Sí.
-¿En esa bodega encontraron una máquina retroexcavadora que había sido robada en Mendoza y por eso se descubrieron las camionetas y las autopartes?
-Criscuolo: En su momento voy a dar la explicación de todo eso.
-¿Qué puede decir de las autopartes denunciadas como robadas que hallaron en esa bodega de Ullum, eran suyas, usted las adquirió?
-Criscuolo: No.
-Moncunil: Preferimos que esos hechos los explique primero en la audiencia judicial.
-¿Qué relación tenía usted con Humberto Vignoli, el dueño de la bodega?
-Criscuolo: Ex suegro.
-¿El era el dueño de la propiedad?
-Criscuolo: Así es.
-¿Usted se la administraba?
-Criscuolo: Sí. Primero el vínculo fue familiar y después en relación de dependencia. Yo era un empleado administrativo encargado de la firma acá en San Juan.
-¿Qué vínculo tiene con Natalia Vignoli, hija de Humberto?
-Criscuolo: Ex mujer. Nada más. La madre de mis hijos.
-¿Tenía alguna relación comercial con ella?
-Criscuolo: Ninguna.
-¿Hasta el 2009 usted vivía y trabajaba en Ullum?
-Criscuolo: Sí.
-¿Durante cuánto tiempo estuvo viviendo y trabajando en San Juan?
-Criscuolo: Desde el año 94.
-¿Durante ese tiempo, sobre todo desde el 2005 que es cuando comienza la actividad minera más intensa en San Juan, tenía un negocio de alquilarle camionetas a empresas del rubro?
-Criscuolo: No.
-¿Y algún tipo de vínculos comerciales con empresarios de servicios mineros?
-Criscuolo: No.
-¿Le pregunto porque en el auto de procesamiento dictado por el juez federal Rago Gallo en diciembre último se sobreseyeron a todos los empresarios sospechados, pero a usted no?
-Criscuolo: Yo no tenía ningún vínculo con ellos.
-Moine: Eso demuestra la desprolijidad que hubo desde un comienzo en esa causa. No hubo asociación ilícita y se involucró a personas que no tenían nada que ver. El sentido común dice que si uno va a un lugar donde se reparan camionetas, siempre va a ver algún repuesto o autoparte que uno no pueda justificar con papeles cómo lo obtuvo. ¿Quién guarda en su casa todas las boletas de todos los electrodomésticos que tiene?
-Moncunil: Fíjese la desprolijidad que hubo, que imputaron a personas por el sólo hecho de ser amigos o conocidos del señor Criscuolo.
-Pero hubo relación con algunos de los imputados. Al dueño de un hostel en Barreal le alquiló una camioneta que estaba con algunas partes adulteradas. ¿Usted tenía relación comercial con esa persona llamada Mauricio Daniel Olivera?
-Criscuolo: Sí, lo conozco.
-¿Le había alquilado camionetas?
-Criscuolo: Silencio.
-Moine: Todos esos temas que tienen que ver con la causa, no lo vamos a responder.
-¿Cómo vivió estos años, desde julio de 2009, cuando nace todo este escándalo? ¿Usted decide irse de San Juan, supongo, o siguió viviendo en la provincia?
-Criscuolo: No, me voy de acá.
-¿Es a raíz de todo esto?
-Criscuolo: Sí.
-Moncunil: Fue un poco esperando la resolución del juzgado.
-¿Puede decir en qué parte del país estuvo, o fuera del país, o en La Plata que es su lugar de origen?
-Criscuolo: Silencio.
-Moine: Esos detalles no los vamos a revelar. Estaba fuera de la provincia.
-En un momento Gendarmería llegó a detener a su hermano por error, creyendo que era usted.
-Criscuolo: Sí. Me enteré después de un tiempo.
-Usted tenía su vida hecha en San Juan, ¿cómo hizo durante todo este tiempo para vivir económicamente?
-Criscuolo: Hice diferentes actividades.
-¿Conoce o tuvo algún vínculo comercial con la Policía Bonaerense?
-Criscuolo: No, ninguno.
-¿En las propiedades que usted administraba encontraron motos robadas, una de ellas enterrada, por qué estaban ahí?
-Criscuolo: Silencio.
-Moine: Eso lo vamos a explicar ante el juez.
-¿Su ánimo para con la justicia cuál es?
-Criscuolo: Colaborar. Estuve esperando todos los trámites del abogado para declarar.
-¿Durante estos años, usted tuvo oportunidad de hablar con Humberto Vignoli?
-Criscuolo: No.
-¿Cómo cree que termina todo esto?
-Criscuolo: Silencio.
-Moncunil: Primero hay que ver qué cargos le imputan. Es una causa muy compleja que tiene 28 cuerpos.
-Le preguntaba desde un punto de vista personal.
-Criscuolo: Favorable, espero que todo me termine siendo favorable.
-¿Qué le diría usted a los sanjuaninos, porque fue una causa de mucho impacto, incluso nacional?
-Criscuolo: Yo no lideré ninguna banda para adulterar camionetas.
-¿Extraña su vida en San Juan?
-Criscuolo: Sí, me gustaba. Estaba con mis hijos.
-¿Ellos siguen viviendo aquí?
-Criscuolo: Sí.
-¿Desde el martes 12 de marzo está en libertad, tuvo la oportunidad de verlos?
-Criscuolo: No, todavía no. En todo este tiempo no vi a mis hijos.
Textuales
“Espero que todo esto me termine siendo favorable”.
“Estuve esperando todos los trámites del abogado para declarar ante el juez”.
“Yo no tenía ningún vínculo con ellos (los empresarios de servicios mineros)”.
SENSACIÓN
¿Se recicla?
Vestido con una remera verde con el símbolo del reciclado, jeans, zapatillas y campera otoñal; con una barba pelirroja que no lucía en la única foto con su rostro que durante estos años circuló en los medios, Guillermo Criscuolo atendió a Tiempo de San Juan.
Se lo notó muy nervioso, apenas abría la boca para responder y dio la impresión de tener ganas de contar más cosas de las que podía, pero sus abogados no se lo permitieron para no entorpecer la estrategia defensiva.
Con el mismo acento porteño por el cual los empleados de la bodega Ansilta le llamaban “El Porteño”, Criscuolo quiso hablar públicamente con la intención de demostrar que no tiene nada que ocultar.
Pero los silencios son muchos. ¿Podrá ser el símbolo del reciclaje de su remera una señal de que volverá a integrarse a la sociedad sanjuanina sano y sin condena?
Cómo sigue la causa
Tras presentarse ante el Juzgado Federal N°2 y negarse a prestar declaración indagatoria, Guillermo Lucas Criscuolo (43) se quedó un par de días en la provincia, después de estar 44 meses prófugo y llegar a ser sindicado como uno de los delincuentes más buscados en San Juan.
El jueves último le leyeron toda la prueba que hay en su contra en los 28 cuerpos del expediente y ahora falta que el juez Leopoldo Rago Gallo resuelva su situación procesal. El Código Procesal Penal de la Nación dice que tiene 10 días hábiles para hacerlo, es decir, hasta el martes 9 de abril.
Hasta ahora Criscuolo era el hombre más esperado en la mega causa, que se inició en la justicia ordinaria y el 21 de marzo de 2011 saltó a la federal por los delitos que se investigaban.
El 27 de diciembre último el juez Rago Gallo resolvió procesar a Humberto Vignoli (ex suegro de Criscuolo), Natalia Vignoli (ex esposa de Criscuolo), Gustavo Daniel Olmo, Eduardo Galdeano Mut, Mauricio Daniel Olivera, Vicente Javier Mancuso y Juan José Quintero por considerarlos coautores responsables de formar parte de una asociación ilícita; adquirir, recibir u ocultar dinero u objetos provenientes de un delito; de falsificar, suprimir o adulterar la numeración de un objeto registrado por ley y de falsificar documentos públicos.
Por otro lado, por los supuestos delitos de adulteración de la numeración de objetos registrados por ley y por el uso de documentos adulterados, fueron procesados Pablo Argentino Chatard, Pablo Sebastián Chatard y Mirta Elisa Barud Molina.
La mayoría de estos 10 imputados apelaron esa decisión judicial ante la Cámara Federal de Mendoza.
Mientras que todos los empresarios de servicios mineros que habían caído en el escándalo fueron sobreseídos por el juez Rago Gallo. Estos son: Juan José Rosa, Alfredo Osvaldo Vargas, Luis Alberto Mut, Jorge Daniel Ramírez, Fabricio Pérez Aguilar, Pedro Ponte Carrizo, Fabián Antonio Frau y Martha Felisa Araya.