En la defensa de Alday cayó como un baldazo de agua fría que los abogados de Graffigna recusaran al tribunal de la Sala II, después que la Corte había ordenado que resolviera con urgencia la situación del abogado que lleva 8 meses en la clandestinidad.
Por Gustavo Martínez Puga
El tribunal de la Sala II de la Cámara Penal fue recusado por enésima vez y, otra vez, el abogado Horacio Alday se quedó sin un tribunal que resuelva si pedido de eximición de prisión, motivo por el cual está en la clandestinidad desde marzo último, cuando la jueza de instrucción Rosselot lo imputó como el jefe de una asociación ilícita que se habría organizado para saquear las arcas del Estado sanjuanino mediante causas de expropiaciones.
Esta nueva recusación fue realizada por Rolando Lozano y Fernando Ramhe Quattropani, los abogados defensores de Santiago Graffigna, ex socio de Alday y procesado también como jefe de una asociación ilícita.
Para la defensa de Alday, protagonizada por un equipo de abogados foráneos, entre los que está el sanjuanino Fernando Echegaray, tomaron a la recusación como una verdadera agresión. “¿Cómo van a recusar al tribunal ahora, con lo que costó integrarlo, después que la Corte les había ordenado que resolvieran cuanto antes la situación de Alday?”, dijo, ofuscado, uno de los defensores de Alday.
Para no ir preso, Alday presentó un pedido de eximición de prisión. En marzo, cuando dictó el procesamiento contra Graffigna y otros 11 imputados, la jueza Rosselot denegó ese pedido de la defensa de Alday. Desde entonces, el abogado tuvo que someterse a la clandestinidad para no ser hallado por la policía, ya que pesa sobre él un pedido de captura nacional e internacional. Ese pedido de captura estará firme hasta que el tribunal de la Sala II resuelva si la negatoria de la jueza Rosselot es correcta o si corresponde que Alday quede libre mientras investigan su rol en el escándalo de las expropiaciones.
La bronca de la defensa de Alday es que el 15 de octubre último, la Sala II de la Corte de Justicia resolvió “exhortar al presidente de la Sala, Juan Carlos Peluc Noguera y a los señores jueces José A. Vega y Eduardo J. Gil, para que urgentemente se avoquen con constricción y dedicación al más pronto conocimiento y resolución de la causa originaria del Quinto Juzgado de Instrucción”.
Como ya estaba la orden del máximo tribunal judicial de la provincia, la defensa de Alday tenía la esperanza de que pronto el tribunal de la Sala II de la Cámara Penal resolviera sobre su libertad. Pero fue ahí cuando entró el pedido de recusación de la defensa de Graffigna y volvió a frenar todo.
Es que ahora deberá constituirse otro tribunal –Caballero Vidal hijo, Silvia Peña y Eduardo J. Gil- para resolver si corresponde o no recusar a los jueces Peluc, Vega y Gil, tal como pidió la defensa de Graffigna. Y eso lleva tiempo.
La defensa de Graffigna recusó a los jueces Peluc y Vega porque ya intervinieron en otras instancias del escándalo de las expropiaciones.