Dirigirse a la comisaría más cercana y pedir una autorización para circular con un acompañante en moto era la medida con la que el Ministerio de Gobierno planeaba bajar los índices de robo protagonizados por “motochorros”. Fuentes ligadas a la seguridad le contaron a Tiempo de San Juan que por el momento el proyecto se encuentra en el freezer sin posible resurrección, al menos en el corto plazo. En la Cámara de Diputados se registra el mismo panorama.
En la Cámara de Diputados pasó lo mismo. Es que para que el registro se pudiera implementar se tenía que aprobar un proyecto de ley. Si bien el oficialismo iba a acompañar con su voto la iniciativa, la oposición anticipó sus reservas. Desde el recinto, fuentes del PJ afirmaron que el proyecto nunca llegó a sus manos y el tema se dejó de hablar desde agosto.
La opinión pública fue la primera en fustigar el sistema. Una encuesta realizada por este medio indicó que el 57,74 % de los lectores no lo apoyaban, mientras que el 42,26 % sí. En las redes sociales también se expresaron los sanjuaninos, quienes siempre lo vieron como una medida desfavorable que sólo apuntaba a complicarle la vida a quienes andaban en regla.
Fue en julio cuando trascendió la medida ideada por el Ministerio de Gobierno. La apertura de un registro de acompañantes de moto implicaba que cada persona que use este vehículo en forma habitual tenga que ir a la comisaría más cercana y obtener una autorización para viajar de a dos. Para lograr el ok de las fuerzas de seguridad, el propietario del rodado debía llevar el DNI de él y del acompañante e identificar el vínculo existente con la persona a trasladar.
El razonamiento de los funcionarios del Ministerio y de la Policía era que sólo se iban a acercar por las dependencias policiales aquellas personas que tuvieran todos los papeles en regla y que carecieran de problemas con la ley. Por ende, cuando los uniformados pararan a alguien en la calle y no mostrara la correspondiente autorización tendrían la posibilidad de radiar el rodado y de demorar al conductor.
Por ahora la iniciativa se quedó en los cajones de alguna oficina del Ministerio de Gobierno. Una fuente de la cartera indicó que la idea ni siquiera llegó a tomar forma de proyecto de ley porque el “no” generalizado de la comunidad paralizó el sistema.
Buenos Aires y un proyecto parecido que terminó en la nada
El hecho delictivo por el cual murió el bebé de Carolina Píparo, la mujer embarazada víctima de una salidera bancaria baleada por motochorros en la ciudad de La Plata, fue el puntapié para elaborar un proyecto de ley en la provincia de Buenos Aires que delimitara las zonas y los horarios en los cuales un motociclista pudiera circular con un acompañante. Finalmente, por falta de quórum la iniciativa nunca fue sancionada.
El proyecto le cedía al Poder Ejecutivo la responsabilidad de delimitar las zonas en donde sí se iba a permitir circular con un acompañante. También la iniciativa indicaba que el acompañante debía utilizar un chaleco refractante con el número de la patente impreso. Al mismo tiempo, obligaba a las estaciones de servicio a colocar carteles visibles que consignaran la prohibición de vender combustible y lubricantes a quienes no cumplan con esa norma.