Tinta rosa

¡Facebook cabrón!

Esta semanita mis compañeritos se han portado muy bien, tan bien que me he descerebrado pensando qué podía contarles hoy y, después de observarlos muy detenidamente, uno de ellos encendió la lamparita cuando compartió conmigo el nuevo problema que se le planteó en su pareja, bueno ahora ya ex: Facebook.
lunes, 05 de marzo de 2012 · 10:48

Esta semanita mis compañeritos se han portado muy bien, tan bien que me he descerebrado pensando qué podía contarles hoy y, después de observarlos muy detenidamente, uno de ellos encendió la lamparita cuando compartió conmigo el nuevo problema que se le planteó en su pareja, bueno ahora ya ex: Facebook.
Antes uno de los grandes problemas de las parejas era el diálogo, mucho o poco pero era a través del diálogo como, por ejemplo, antes entraban en juego todos los sentidos, el olfato era el que estaba en primer lugar, si él o ella llegaba a casa y olía a perfume desconocido ya entraba a despertarse el Sherlock Holmes que llevamos dentro seguido de miles de preguntas en las que se encontraba (y hoy también está vigente) un clásico:
¿Qué pensas? Y acto seguido la famosa respuesta: en nada… momento en que daba comienzo el quilombo. Seguro te pasó alguna vez jajaja…
Después entró en juego un nuevo amigo: el teléfono celular, esto hizo que muchos tuvieran que adaptarse a este aparatito de mierda haciendo de él una prolongación de su cuerpo e incorporar nuevos hábitos: “borrar” antes de llegar a casa, “borrar” estando en casa y “borrar” saliendo de casa, y ni te cuento si la situación era “me lo dejé en casa”. Crónica de una muerte anunciada.
Pues viendo lo que veo, hoy hay un quilombito nuevo para incorporar a la vida de pareja: el “me gusta” de Facebook son dos palabritas de mierda que pueden arruinar tu vida, te preguntarás ¿Por qué, no? Yo te cuento:
Generalmente uno pone su mejor foto en el perfil (¡seee! no se hagan los boludos que eso lo hacemos todos) pues debajo se puede leer: “me gusta”. “Comentar”. “compartir”, desde ya te digo que no es un quilombo más, son tres.
Si debajo de tu foto o imagen, da igual la imagen que pongas, ya te lo digo: tu ex le da clic en “me gusta”, tenés aquí el quilombo supremo con garantía de un año. Si quien pone “me gusta” es un nuevo amigo/a, también hay quilombo pero, con un poco de suerte y viento a favor, podes zafar.
Si le das a “compartir” va a resultar sospechoso (cuidado) porque, claro, puede que sea un mensaje subliminal, que quieras mostrar lo divina/o que estás. Sabe Dios a quien, para que se joda y se retuerza por dentro (Decí la verdad seguro que lo has hecho jajaja).
Ahora bien veamos qué pasa con el “comentar”, aquí ya tú quilombo pasa a ser “el señor quilombo” (dato a tener en cuenta: es importantísimo saber donde tenés que dar clic para “eliminar”) porque pobre de vos si tu ex (él o ella) te comenta: “siempre me gustó esa foto” o “estabas conmigo cuando sacaste esa foto” o “veo que no la pasas tan mal eh?”….y la lista sigue, y sigue y sigue, es muy probable, casi seguro te diría, que si tenés una nueva pareja empiece a taladrar tu cráneo con preguntas del tipo: ¿Por qué esa foto? o ¿conmigo no tenés ninguna, por qué? o “veo que con tu ex seguís en contacto” y bla, bla, bla, bla…
Pues bien… tenés que saber que una vez que pase el despelote que se te armó, tiempo aproximado tres, cuatro días (cosa que te da un buen margen como para estudiarte el apartadito de “configuración de privacidad”-“personalizar”) vendrá la pregunta que marcará tu destino y el de tu relación si es que ya en este punto la seguís teniendo:
“Mi amor, si me querés tanto como decís… ¿Me das tu clave de facebook?”.
Dos cosas:
1-Si lo haces, estás cagado
2- Si no lo haces, también
Así que ojo con lo que te gusta, ojo con lo que compartís y ojo con lo comentás, en caso de que no tengas escapatoria, recordá: “privacidad”-“eliminar”-“bloquear” (usar en caso extremo)