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La violencia de género creció el doble este año

En enero de 2012, las denuncias de violencia contra mujeres duplicaron a las que se realizaron en el mismo mes de 2011 en la Dirección de la Mujer. Así lo informó su subdirectora, Hilda Aciar de Sanz.
jueves, 23 de febrero de 2012 · 09:31

Por Luz Ochoa
Especial para Tiempo de San Juan

Los casos de violencia de género son, últimamente, hechos que se multiplican en las tapas y los portales de diarios. Cada día son más las mujeres golpeadas que se animan a realizar las denuncias. Es ahí cuando la Dirección de la Mujer entra en acción y pone en funcionamiento todos sus elementos para tratar de que la violencia deje de existir.

En enero de este año el número de denuncias en las comisarías se multiplicó en un ciento por ciento, aseguró la subdirectora de la Dirección de la Mujer, Hilda Aciar de Sanz. “Se registraron 15 denuncias el año pasado, mientras que en enero de 2012 fueron 30”, detalla la subdirectora.

Cuatro casos fueron los que repercutieron en los medios, entre ellos, el del futbolista de San Martín, Emison Roberval. En una seguidilla de los doce primeros días del año, los cuatro hechos tomaron notoriedad en las primeras planas. Cambiaban los protagonistas, pero la escena seguía siendo la misma, la violencia contra la mujer.

Las marcas en el cuerpo son la huella del maltrato, una marca, quizá, imborrable que muchas mujeres sufren pero no lo dicen. Son, la gran mayoría de las veces, los hijos quienes denuncian a sus padres o a las parejas de sus madres, según explica la subdirectora de la Dirección de la Mujer.

Cada caso pareciera calcado al anterior. El hombre recurre a la violencia por celos o por cualquier razón que lo enfurezca. Castiga duramente a la mujer y sólo es detenido cuando es denunciado. El rango de edades que comprende a las víctimas es de 23 a 50 años. La condición social, en este punto, no es coincidente ya que los episodios de violencia tienen lugar en cualquier casa, independientemente del poder adquisitivo de la familia.

Aciar explica que esa repartición, únicamente, puede accionar si existen denuncias en las comisarías. “De lo contrario, no podemos hacer nada”,  completa la funcionaria. Las consultas son variadas, según detalla,  y pueden ser espontáneas -cuando las mujeres se presentan por motus propio en la Dirección- o bien, telefónicas. “En muchas ocasiones, dudan si son víctimas de violencia, entonces nosotros las ayudamos. Y, lamentablemente, terminan correspondiendo a la violencia”, explica.

“Tenemos alrededor de cuatro o cinco consultas por día, por lo general. Pero hubo veces en que llegamos a tener trece. Una barbaridad”, revela la interventora y agrega: “Por suerte, contamos con la ayuda de la Brigada Femenina de la policía, que cada vez toma mayor conciencia sobre la triste realidad que atraviesan algunas mujeres. Antes no era así”.

El proceso, después de denunciar, es el siguiente: La mujer es trasladada al refugio Aurora con sus hijos, si éstos son menores de 12 años. Si no va sola. Allí recibe la contención de un grupo de profesionales especializados. Los mismos ofrecen charlas educativas, realizan un seguimiento de cada historia y brindan soluciones económicas. Un juez interviene en la causa y determina restricción o detención, dependiendo del caso.

“Cada mujer en el refugio es cuidada y tratada como se debe. Los psicólogos y asistentes sociales ponen al servicio su capacidad para dar la mayor protección. Además, el lugar tiene vigilancia las 24 horas, en caso de cualquier tipo de incidente”, cuenta la mujer que desde hace ochos años lleva al frente la Dirección.

Entre los departamentos que más denuncias realizan, se destacan Capital, Rawson y Santa Lucía. También en las zonas alejadas como Jáchal, Iglesia, Sarmiento y Los Berros, los casos en la policía comienzan a aumentar. “No creo que sea una buena noticia el incremento en las exposiciones, pero el hecho de que ahora se denuncie es algo muy bueno. Eso quiere decir que la mujer está perdiendo el miedo y que la institución tiene reconocimiento”, expresa la subdirectora.

Ese temor responde a un acto de supervivencia, ya que muchas creen que tendrán una especie de venganza contra su acusación. Ese miedo es el que permite que los casos se sigan multiplicando. Es por ello que desde la Dirección de la Mujer se trabaja incesantemente para que no existan reincidencias, tal como lo explica Aciar. “Lo que queremos es que la mujer sepa que se puede salir adelante, que no tenga miedo y que se acerque a la policía, o bien, a la Dirección”.

Programas y proyectos del Ministerio de Desarrollo Humano se articulan para que la mujer pueda continuar con su vida sin depender, económicamente, de su pareja, dado que, en muchas ocasiones,  no quiere separarse del mal tratador por causa del ingreso de dinero al hogar que propicia.

Consecuentemente con el trabajo de la Dirección de la Mujer, los municipios emprendieron proyectos para tratar la temática y, así, instalar una conexión directa con la institución. “Fue una grata sorpresa el enterarme que, este año, la mayoría de los departamentos tienen un sector dedicado a la mujer”, manifiesta la funcionaria.

En una proporción menor, representada en el uno por ciento, son hombres los que sufren violencia psicológica y física. “El año pasado tuvimos 200 consultas del sector masculino. Pero si comparamos con las 1000 que hubo de mujeres, el número es pequeño. De todas maneras, existe”, afirma Aciar.

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