Fabrizio Benedetti

“No soy un empresario careta”

Dueño de una personalidad extrovertida que lo saca del estereotipo del empresario sanjuanino, buena parte de su vida la dedicó al automovilismo. Conoce todo el país y varias ciudades del mundo, pero a la hora de elegir una mujer él se vuelca por las sanjuaninas.
sábado, 11 de febrero de 2012 · 12:32

Por Marcos Ponce
Tiempo de San Juan

Fabrizio Benedetti es un joven empresario, Técnico Mecánico recibido en la Escuela Boero, que hasta hace poco dirigió la Cámara Argentinas de Servicios Mineros (CASEMI), es uno de los integrantes de la familia que dirige la empresa que creó su abuelo. Es dueño de una personalidad extrovertida y pasional que rectifica cuando opina sobre minería y suelta conceptos como “no soy un empresario careta como otros.  Con la Ley de Glaciares varios fuimos los que pusimos la cara y defendimos la actividad que nos da de comer”.

Para el empresario de 38 años lo que sucedió en Famatina “es porque la gente no está informada y eso los lleva a levantar banderas que no conoce que son erróneas. Ellos no saben que la minería tiene muchas leyes ambientales que cumplir y que son fuertemente custodiadas por el Estado. Pero esto no justifica que sigan desinformados porque desde hace tiempo que se están realizando buenas campañas informativas que describe la realidad de la actividad en lugares como San Juan, que se ha visto muy beneficiada desde hace unos años para acá”.

Fabrizio apoya y califica a Gioja como “un gran gobernador que supo activar una provincia que estaba destrozada luego del gobierno de la Alianza. Él se apoyó en la minería y la vitivinicultura con gran visión sabiendo que era lo que se debía hacer si quería desarrollar la economía de San Juan. Gracias a esto empresas como Urbino se pudieron profesionalizar y evolucionar adquiriendo mano de obra capacitada y tecnología, lo que a nosotros nos permitió posicionarnos en el mercado de gran manera”.  

Según Benedetti, todo lo que desarrolló Gioja es porque “ingresó a un proyecto político que es el kirchnerismo que permitió que el país crezca de la mano de las provincias. Hoy en día, y lo digo con conocimiento de causa, Argentina está muy bien posicionada en todo el mundo. A donde vayas todos te hablan del crecimiento del país y se percibe una admiración por la reactivación que tuvo Argentina luego de haber estado en su peor momento. Esa es la clave, ya que una provincia no puede crecer sola, necesita que el país lo haga”.

Con la misma verborragia Fabrizio habla de la empresa familiar. “Nosotros pasamos de ser una empresa familiar, a ser una familia empresaria. Para este cambio fue fundamental la profesionalización que adquirimos en los últimos años. Por eso todo el tiempo estamos certificando normas IRAM que nos permite evolucionar y crecer. Además, estamos orgullosos de poder darle trabajo a tanta gente de San Juan”.

La seguridad que muestra Fabrizio en sus conceptos relacionados con la empresa y sus proyectos profesionales, la transfiere a la hora de analizar la visión que tiene la gente sobre él. “Sé que soy una persona que proyecta una imagen que no le importa nada. Creo que es porque soy desinhibido y que no me callo nada. Pero la verdad que no es un personaje, soy así y no me avergüenza para nada. Me gusta disfrutar cuando puedo y divertirme con amigos. Por suerte pude hacer muchos amigos y sé disfrutar de la vida cuando puedo hacerlo”.

El Fabri, como le dicen, ha recorrido el país y varias ciudades del mundo gracias a su faceta empresarial y también por el automovilismo. Además es confeso conocedor de la noche y se describe como un enamorado de las mujeres. Por eso a la hora de opinar tiene la autoridad suficiente para hacerlo. “La mejor noche es la de San Juan, es en la que más cómodo me siento porque aquí tengo a mis amigos y con ellos es imposible no divertirse. Mirá que conocí varias noches del mundo, pero me sigo quedando con la de mi provincia”.

Al respecto de las mujeres, Fabrizio expresa que “siempre voy a elegir a las sanjuaninas. Las chicas de acá no tienen nada que envidiarle en nivel de belleza, pero si sacan diferencias con respecto a las demás porque tienen muy buena onda y saben apreciar el ingenio del hombre a la hora de intentar conquistarlas. Por eso me quedo con las sanjuaninas mil veces antes que con otras”. 

Fabrizio se muestra abierto a la hora de marcar como su mujer ideal a una chica que tenga pelo de color rubio, negro o colorado; lo que no negocia es que debe tener buena onda y una cierta edad: “Tienen que ser más chicas que yo, no me gustan grandes. ¿Qué tan chica?...Citando a Cacho Castaña, toda la vida me gustaron las de 17”, expresó entre risas Benedetti.