Así es como los más memoriosos recuerdan a la República del Líbano, en el cruce con Mendoza. La historia detrás de la esquina.
Por Gustavo Martínez Puga.
En las primeras décadas del 1900 el actual cruce de República del Líbano y Mendoza era una zona de viñedos y médanos, pantanosa, que se inundaba cada vez que llovía y el agua corría “hacia el bajo”, como popularmente la gente orientaba la circulación del este al oeste, desde la zona de montañas hacia el valle.
En esos días eso era un verdadero problema, teniendo en cuenta que era el paso obligado para viajar desde San Juan a Mendoza. Y la presencia del agua en esa esquina obstaculizaba el tránsito con el sur de la provincia.
Rawson aún no existía como departamento y Villa Krause empezaba a tomar forma por la iniciativa de Domingo Krause, como una “ciudad del futuro” ubicada en el punto intermedio entre la Capital y Pocito.
El ingenio popular bautizó a lo que hoy es República del Líbano como “la calle del agua”, tal como la siguen recordando los más memoriosos que resisten las trazas urbanas y los nombres que llegaron con las fundaciones.
Con el paso de los años la zona se fue revalorizando. El progreso fue tapando los médanos pantanosos con rellenos y pronto los viñedos le dejaron el lugar a los loteos para la urbanización.
“Después del terremoto del ´44 la zona de Rawson se transformó en un lugar con mucha demanda por ser más segura sísmicamente. Si mal no recuerdo era una inmobiliaria Bettio la que vendió los primeros terrenos en esa esquina”, contó la historiadora María Verónica Coria.
Hasta ahora todas las fuentes de información que hay respecto de la historia de esa esquina popular de Rawson son orales y dependen de la memoria de los vecinos con más años en el departamento.