El análisis del día

El límite de lo irreconciliable

Alfredo Avelín y José Luis Gioja atravesaron una relación tormentosa. El ex gobernador –hoy hospitalizado- descargó su ira contra su sucesor por años. Hoy, Sergio Uñac llamó: ¿una relación más calma? Por Sebastián Saharrea
martes, 10 de enero de 2012 · 19:45
Desde que fue separado del gobierno, Alfredo Avelín despotricó en todos los idiomas contra su sucesor José Luis Gioja, que no es exactamente su sucesor porque en el medio estuvo Wbaldino Acosta completando el período del destituido cruzadista. Jamás se le escuchó a Gioja una respuesta pública, pero siempre estuvo claro que le dolían aquellos embates porque los considera injustos.

¿Qué le reprochaba Avelín? Lisa y llanamente que el entonces senador fue uno de los principales operadores de su destitución. Siempre quiso ver Avelín una operación de quien ya era el hombre fuerte del peronismo para desestabilizarlo. Por el contrario, cerca del actual gobernador cuentan otras cosas: que era imposible defender a Avelín, enfrentado con todos en la provincia –especialmente los gremios que lo destituyeron- y con el gobierno nacional, ejercido por Eduardo Duhalde.

Avelín nunca bajó el tono de sus críticas. Y Gioja nunca le contestó. Cada uno siguió su camino, casi sin encuentros en común. Hoy, que el ex gobernador se encuentra hospitalizado y aquejado por un cuadro pulmonar complicado, sonó reconfortante el llamado que Sergio Uñac le hizo el hijo de Avelín, Alfredo Avelín Nollens, para interiorizarse por la salud de su padre. Uñac, gobernador en ejercicio ante las vacaciones de Gioja, no llamó sólo. Lo hizo por pedido del propio Gioja. Y fue un buen momento para de lado las posiciones irreconciliables.

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