Una sanjuanina denunció en la Justicia a su expareja de golpearla y amenazarla, al menos en tres oportunidades, pero ser arrepintió de hacerlo y el acusado debió ser sobreseído, por lo que quedó libre de cualquier sospecha y causa en su contra. La noticia tuvo repercusión en las redes sociales y la polémica allí se instauró.
Es que en el intercambio de opiniones, hubo personas que juzgaron a la denunciante y hasta la tildaron de mentirosa, mientras que otras argumentaron que su conducta fue parte de la misma violencia de género en la que está sumida. Fue por ello que Tiempo de San Juan consultó el tema con expertos que explicaron cómo se desarrolla el fenómeno de la retractación.
Fuentes de la UFI CAVIG se refirieron al tema y admitieron que, si bien el sistema de recepción de denuncias e intervención judicial se fue perfeccionando conforme con el paso del tiempo, existen falencias sobre todo en la contención de las víctimas. En ese sentido, reconocieron que esa es una de las razones por las que las mujeres que se animan a denunciar, luego dan marcha atrás.
"La verdad que falta acompañamiento a las víctimas, esa es la gran deuda, nosotros derivamos a la Dirección de Mujer y pedimos que ellos las asistan. Pero también están desbordados, no se si en todos los casos alcanzan a hacer un acompañamiento psicológico", señalaron las fuentes.
De todas maneras, indicaron que los casos más graves, aún cuando hay retractaciones de las denunciantes, no quedan en el fondo de un cajón de expedientes. Es que según manifestaron, los "arrepentimientos" se dan a menudo porque son parte del ciclo que atraviesa una mujer violentada.
"Igual nosotros seguimos el caso, a pesar de la retractación. Es parte del fenómeno. En los casos más graves si tratamos de controlar el seguimiento y asistencia. Pero es verdad que faltan muchos recursos para atender a toda la demanda. Esta UFI es una de las que más causas maneja, todo el tiempo y a toda hora se reciben denuncias", explicaron.
Ahora bien, ¿cómo es ese seguimiento? Acorde informó la fiscal coordinadora del CAVIG, Claudia Ruíz, las causas que suponen un mayor peligro para las víctimas continúan bajo la mira de los fiscales y ayudantes fiscales, como así también los equipos de profesionales que asisten a la UFI y a la Dirección de la Mujer con entrevistas a las denunciantes para evaluar la situación. De esta manera, aclararon, que se intenta descubrir cuáles fueron las causas de esa retractación.
"La causa penal nosotros la seguimos igual, analizando los casos en particular, porque se entiende que es parte del fenómeno, del ciclo de violencia. En esos casos, les hacemos entrevistas psicológicas con nuestro equipo para entender los motivos de la retractación", detalló.
Por otra parte, el fenómeno también se repite en casos de niños que sufrieron abuso sexual. Así lo aseguraron fuentes de la UFI ANIVI, a través de su fiscal coordinadora Valentina Bucciarelli, quien advirtió que "a los niños siempre hay que creerles".
La fiscal planteó que el síndrome de abuso sexual hace que algunos niños tiendan a retractarse, ya que por lo general los agresores son conocidos que tienen influencia sobre ellos. Además, reconoció que hay familias enteras que presionan para que los chicos cambien el relato. Sin embargo, recalcó que los psicólogos que trabajan en la UFI están preparados para detectar esas situaciones.
"No nos olvidemos que los niños son los más indefensos, las defensas de los imputados siempre van a tratar de revertir la situación a su favor y de cuestionar los relatos; ese es su trabajo. Pero el nuestro debe ser siempre creyendo en el niño y, de la manera más objetiva posible, con las herramientas de la Justicia, trataremos de investigar cómo fueron los hechos", sostuvo.
En ese orden, la representante del Ministerio Público certificó que los profesionales están entrenados al punto que saben cuándo los relatos de menores en Cámara Gesell son guiados para intentar beneficiar a la parte denunciada. Contó, por ejemplo, que resulta imposible creer que un niño de corta edad conozca detalles de las partes íntimas, si no fue abusado.
"Los indicadores de abuso son un elemento más para la investigación, no nos quedamos con el sólo relato, sino con la evaluación de los especialistas sobre lo que dicen", añadió.
Para sellar su exposición, la fiscal remarcó un dato contundente: "Por lo general, son más las niñas víctimas de abuso sexual y son más los hombres abusadores, que al revés. No nos olvidemos que el abuso es violencia y es parte del espiral de violencia que puede anteceder a un femicidio".
Aunque las declaraciones parezcan resonantes, basta con recordar uno de los hechos más crueles de los últimos tiempos en San Juan, el caso de Yoselí, que acredita su postura. Es que la niña de Media Agua que fue asesinada por un primo para el Año Nuevo del 2022, antes de su desenlace fatal, fue víctima de un abuso.