En marzo, el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires realizó una restitución de restos humanos pertenecientes al pueblo Huarpe, los cuales fueron entregados a la Organización Territorial “Huarpe Pinkanta” de San Juan. Llegarán este jueves a San Juan.
La ceremonia de envío se desarrolló en el Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo, donde fueron hallados estos restos hace casi 20 años, cuando se inició un proceso de identificación y preparación que ahora llega a su fin con la primera restitución del Estado bonaerense a pueblos originarios, en un hecho histórico.
“Estas políticas ponen en valor nuestros orígenes y nuestra identidad pluricultural. El gobernador Axel Kicillof siempre nos pide que nuestra gestión esté atravesada por esta perspectiva. Estamos saldando una gran deuda”, señaló Florencia Saintout, titular del Instituto.
"Este es un evento histórico para el pueblo Huarpe y también para el pueblo originario de Argentina. Es una lucha de muchos años de poder aplicar la Ley 25.517, que ordena que las colecciones de restos humanos que estén en manos privadas o del Estado puedan ser restituidas a sus lugares y pueblos de origen. En este caso estamos hablando de la restitución más grande de Argentina que se ha hecho hasta el momento", expresó Franco Gil, referente de la organización territorial huarpe Pynkanta, que nuclea a 14 comunidades originarias a Diario La Provincia.
Un largo camino hacia la restitución
Los restos humanos formaban parte de una colección de Agustín Gnecco que sus descendientes entregaron al Museo Udaondo. En 1997 y 1998, comenzaron las primeras investigaciones para determinar su origen. En 2005, finalmente se determinó que pertenecían al pueblo Huarpe.
"Cuando nos enteramos de que pertenecían al pueblo Huarpe, nuestra organización empezó con el pedido y el reclamo para que puedan ser restituidos. Con diversas gestiones, se trabajó con el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas y con el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, presentando notas, haciendo pedidos y una serie de reclamos. Finalmente, de parte del Instituto Provincial de Buenos Aires estuvo la decisión política de poder aplicar la ley. La normativa es muy clara en esto: ordena restituir los restos a sus propios orígenes. Nos costó años de lucha pero finalmente se pudo dar", expresó Gil.
Un precedente importante
Esta restitución representa un precedente histórico y trascendental para los pueblos originarios, ya que aún hay muchas colecciones que no están siendo restituidas. "Esto sentará un precedente muy importante para la continuidad de la lucha", resaltó Gil.