La "Cuadrilla del Manteca", los sanjuaninos que entre cuarteto y calor se volvieron virales en plena cosecha
Son vecinos, amigos y casi familia. Trabajan de sol a sol en la cosecha, pero entre gamelas, cuarteto y risas lograron mostrar otra cara del esfuerzo y se volvieron virales. Video.
La escena no es la que suele viralizarse en las redes sociales. No hay filtros ni escenarios armados. Hay tierra, gamelas cargadas y un sol que quema desde temprano. En ese paisaje, donde el cuerpo se exige al límite, aparece algo que lo rompe todo o lo hace un poco más ameno: un parlante, un poco de cuarteto y un grupo de trabajadores que le ponen onda a la jornada.
Así es la “Cuadrilla del Manteca”, un grupo de cosechadores sanjuaninos que en plena temporada se hizo viral en TikTok e Instagram, después de subir a la red un video despedida de la temporada que mezclabamúsica, risas y ese aire de familia que se respira incluso en medio del cansancio.
ff2908b1-9e88-406a-ae34-c6ca3cb8c535
Detrás del apodo está Mario Aguirre, el “Manteca”, el cabecilla de la cuadrilla. No aparece en la nota con Tiempo de San Juan, ya que como casi siempre, está trabajando. En su lugar habla su hijo, Mauricio, uno de los que sostiene el espíritu del grupo. “Somos como 25 más o menos. Mi viejo laburaba en finca, se compró un camión y hace unos seis años arrancamos con la cuadrilla”, cuenta.
Lo dice sin vueltas, repasando una historia que ya se volvió costumbre. Porque lo que empezó como una salida laboral terminó siendo algo más: “Somos todos vecinos, amigos… prácticamente una familia. Vamos siempre los mismos casi todos los años”.
Esa cercanía se nota. No hace falta que alguien dé órdenes para que la cosa funcione. Entre ellos se entienden desde chicos. Hoy, ya grandes, comparten otra rutina: levantarse temprano y salir a cosechar.
9693ab45-33e8-4b4c-8725-fbc75259b456
El día arranca cuando todavía está fresco. A las seis de la mañana ya están en movimiento. “Terminamos depende de los camiones que llenemos. A veces, a las 14hs ya terminamos”, explica Reinaldo Rivas. La cuenta no es menor: pueden llegar a hacer entre 80 y 100 fichas por jornada (cada ficha representa un tacho o caja de uva recolectada, permitiendo al trabajador acumularlas para luego canjearlas por su pago al final de la jornada), siempre dependiendo de la uva y del ritmo que marque el día.
Y el ritmo, muchas veces, lo marca la música. Porque si algo distingue a la Cuadrilla del Manteca es ese toque inesperado en medio del esfuerzo. Un parlante que suena entre surcos, un tema de cuarteto que levanta el ánimo y un grupo que se anima a meterle baile incluso con el cuerpo cansado. “Siempre llevamos el parlante y bailamos, pero lo del video fue inesperado”, dice Mauricio. Y agrega: “Se hizo viral gracias a Dios”.
El más bailarín tiene nombre propio, aunque no haya estado en el video que volvió a explotar en redes. “El chileno es el que más lo mueve”, cuentan entre risas. Es el que va adelante, el que marca los pasos, y atrás lo siguen todos, como si fuera una coreografía improvisada en medio de la viña.
Porque sí, la jornada es dura y larga. A veces eterna. Con calor, con frío o con viento. Pero hay algo que no negocian: “Se hace eterno, pero le ponemos toda la alegría de la cosecha”. Esa frase, simple y directa, resume lo que después la gente ve en el celular. Lo que para muchos es un video divertido, para ellos es una forma de atravesar el trabajo. De hacerlo más liviano. De resistir.
Embed - Quienes son "La cuadrilla del Manteca" los cosechadores virales
Claro que nunca esperaron la repercusión de los videos colgados en las redes. Los sorprendió, porque no lo buscaron. “Nos dieron mucho apoyo, comentarios lindos… la verdad que nos dio mucha alegría”, dicen. Para varios, ese reconocimiento tiene otro peso. Porque detrás del baile hay historias más complejas.
“A veces uno la pasa mal, trata de salir adelante, de llevar el pan a la casa… y le ponemos la mejor onda”, cuenta Matías Rivas. Y en esa frase aparece la otra cara, la de un trabajo que es por temporada, que dura unos tres meses y que después obliga a reinventarse.
Cuando se termina la cosecha, cada uno sigue como puede. Albañilería, delivery, electricidad, changas o pequeños emprendimientos. Lo que aparezca. Lo que alcance. Lo que permita seguir. Porque en el fondo, la “Cuadrilla del Manteca” no es solo un grupo de trabajadores que se hizo viral. Prácticamente euna postal distinta de la cosecha sanjuanina, una que muestra del esfuerzo y también de la forma de sobrellevarlo.