Del 12 al 18 de enero se llevará a cabo el Festival Nacional de Malambo, conocido también como el Festival Laborde, en Córdoba. Allí se encontrarán artistas de todo el país para dejar a sus provincias en lo más alto del folclore nacional. Bajo el escenario, surgen un sinfín de historias que comparten sueños, anhelos y disfrute. Una de esas historias es la de Guadalupe y Cristian, quienes se quedaron con el rubro pareja de danza y viajarán representado a San Juan.
Los jóvenes sanjuaninos se conocen desde hace un tiempo. Comenzaron a toparse en el “ambiente”, como se dice. Peñas, encuentros, competitivos, en fin, el folclore los cruzó y la amistad no demoró en aparecer. Este año, luego de una presentación en la que habían estado con sus respectivos grupos, surgió la charla con una idea dando vueltas: presentarse al selectivo Laborde. Así comenzó un desafío y un viaje que marcha de la mejor manera, con pasaje en mano para uno de los festivales más importantes del país.
“Comenzamos a entrenar en marzo de este año”, comenta Guadalupe Jaime, quien se encuentra al otro lado del teléfono acompañada por Cristian Aguilera, su pareja y compañero de esta aventura.
Guadalupe es peluquera y maquilladora, tiene 24 años y comenzó a incursionar en el mundo del folclore durante la adolescencia. Comenzó a bailar en 2016, con solo 16 años. Sus primeros pasos fueron en un taller que brindaba la Municipalidad de Rivadavia. Allí, entre zambas y chacareras descubrió una pasión que hasta ese momento se encontraba dormida. “Vengo de una familia que le gusta el folclore, pero nunca había bailado. Para mí es un montón, la verdad que me gusta mucho el folclore, lo siento mucho, es lo único en la vida que me da felicidad”, asegura orgullosa la integrante de Vanguardia.
Cristian también tuvo sus inicios en la adolescencia, con 15 años. Hoy, con 34 años, forma parte de Algarrobo. A diferencia de Guadalupe, el sanjuanino tiene un poco más de experiencia en el selectivo Laborde, hay que se presentó el año pasado, con otra compañera. Este año el destino dio un giro y así fue cómo comenzaron a crear con Guada. “Los dos veníamos con las mismas ganas y estábamos enfocado en que nos vaya bien”, dijo.
El principal desafío fue encontrar una danza en la que se sintieran cómodos y pudieran explotar sus movimientos. Fue la cueca la elegida. Con ayuda de varios profesores, no solo de San Juan sino de otras provincias cuyanas prepararon la danza que participó del selectivo. La pareja estuvo acompañada en escena por Yamil Corales, un cantor que llegó desde Mendoza, y Daniel Páez, quien fue profesor en los inicios de Cristian y acompañó con la guitarra.
“Nuestro sueño es ganar Laborde. Es con la finalidad con la que trabajamos. Ya dimos el primer paso, pero la idea es ganar y representar a San Juan de la mejor manera”, comentan los jóvenes que desde que fueron elegidos para integrar la delegación local, no han parado de ensayar y preparar la danza que llevarán a Córdoba.
En ambos se percibe el amor, el respeto, la dedicación y pasión por el folclore, por las tradiciones que nos hacen a los argentinos ser lo que somos y que proviene de nuestras raíces. “Cuando te gusta hacer algo te das cuenta y disfrutas cada momento, cada proceso, cada escenario. En ese camino estamos, y queremos hacerlo de la mejor manera, sin arrepentirnos de nada”, reflexiona Guadalupe.
Varios son los sanjuaninos que llegarán hasta el Festival Laborde el próximo enero, buscando no solo volver con algún premio o reconocimiento, sino también procurando dejar a San Juan en lo más alto del folclore nacional.