El hombre que barre la Casa de Sarmiento es Roberto Caparroz, quien desde hace 7 años es el encargado de mantener limpio el Barrio El Carrascal donde se encuentra la Casa Natal del Maestro de América, uno de los puntos turísticos más importantes de la Ciudad Capital.
Allí, el ordenanza de la Municipalidad de la Capital, que lleva más de 20 años trabajando para la comuna, arranca cerca de las 7.30 todos los días y, con su palma como elemento principal, deja reluciente las inmediaciones del casco histórico que aún se mantiene en pie y que es visitado habitualmente por los turistas.
3368a008-78fb-4c67-b881-bf73ad3eb188.jpg
En ese contexto, el empleado municipal de 56 años se convierte en un anfitrión especial para los visitantes, ya que no sólo es quien saca las fotos sino quien también aparece en ellas. Es que los turistas se sorprenden cómo él trabaja.
"Les entusiasma mucho la palma y cómo la uso para barrer, para ellos es algo novedoso. Yo les explico que para mí es más práctico, a pesar de que tengo cepillo", cuenta. "Les entusiasma mucho la palma y cómo la uso para barrer, para ellos es algo novedoso. Yo les explico que para mí es más práctico, a pesar de que tengo cepillo", cuenta.
Como toda persona de bien, el protagonista que es uno de los personajes urbanos que compone las postales céntricas dice que el trabajo es su prioridad, ya que tiene un deber con su familia. "Mi entusiasmo es trabajar y quedar bien. Estoy haciendo fuerza para entrar a planta permanente, llevo muchos años esperándolo", sostiene y agrega: "A ver si Dios quiere y me toca".
c3660bb5-cd6b-4b18-aa3d-8987c2e4adae.jpg
Padre de familia numerosa, sufrió una pérdida importante durante la pandemia tras la muerte de su hijo mayor de 38 años.
"Tenía una neumonía mal curada y por eso el bicho se lo llevó. Fue muy duro, pero no queda otra que seguir adelante y mantener a los míos y a los suyos", "Tenía una neumonía mal curada y por eso el bicho se lo llevó. Fue muy duro, pero no queda otra que seguir adelante y mantener a los míos y a los suyos",
confiesa el hombre que se levanta todos los días a las 6 de la mañana, se abriga bien y, pese a los crudos fríos que se están registrando en los últimos días, sale a buscar el pan.
"Tenía una neumonía mal curada y por eso el bicho se lo llevó. Fue muy duro, pero no queda otra que seguir adelante y mantener a los míos y a los suyos",
Con 3 hijas grandes, 18 nietos y 4 bisnietos, Roberto expresa que tanto su esposa como los miembros de su familia son la fortaleza para no caer en la tristeza y en quienes se apoya para seguir en pie. "Gracias a Dios y a mi hijo que me dan fuerzas para cuidar de todos como corresponde", asegura.