Por segunda vez consecutiva desde la asunción de Javier Milei, las deliberaciones entre empresarios y sindicalistas en el marco del Consejo del Salario volvieron a fracasar este martes por lo que el Gobierno fijará en forma unilateral el aumento que regirá en el sueldo mínimo, vital y móvil.
El desenlace es el mismo que se registró en febrero pasado cuando, ante la imposibilidad de un entendimiento entre representantes de las cámaras empresarias y de la centrales sindicales, el Ejecutivo debió recurrir al decreto y de esa forma estableció un incremento de 30% que llevó el piso salarial a $ 180.000 el valor mensual o $ 900 la hora en febrero y a $ 202.800 para marzo o $ 1.014 la hora.
Tras el fracaso de este martes, el secretario de Trabajo, Julio Cordero, tendrá un plazo de tres días para oficializar el nuevo incremento del piso salarial que, además de establecer la retribución de unos 300 mil trabajadores fuera de convenio, es una herramienta clave para la determinación del monto de los planes sociales, como el caso del reformulado Potenciar Trabajo, y del valor de las jubilaciones mínimas, entre otras asignaciones.
Pretensiones
Las expectativas insatisfechas con las que se presentaron los gremios, en promedio, orillaban los 350.000 pesos. Las patronales ofrecieron un 8% y un 5% para los meses venideros. Se espera que el decreto oficial esté bien por debajo de ese monto.